La filtración del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, publicado primero por Bloomberg y Al Arabiya, permite leer por primera vez la arquitectura del acuerdo que Trump presenta como el cierre de la guerra. El texto fija un alto el fuego inmediato en todos los frentes, incluido Líbano; obliga a reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días; abre la puerta a exportaciones iraníes de crudo con exenciones del Tesoro; promete desbloquear activos congelados; plantea un fondo privado de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán y deja para un acuerdo final, negociado en 60 días prorrogables, las cuestiones más sensibles. Sobre el papel, Irán aparece como el principal beneficiario al obtener alivio económico y margen negociador. Estos son los 14 puntos del acuerdo y lo que implican. 1: La República Islámica de Irán y Estados Unidos, junto con sus aliados en la guerra actual, declaran, en el momento de la firma de este Memorando de Entendimiento, el fin inmediato y permanente de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, y se comprometen a no iniciar a partir de ahora ninguna acción hostil entre sí, así como a abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza el uno contra el otro. El acuerdo final confirmará las disposiciones de este artículo y de los artículos restantes. Aunque no aparezca nombrado en ningún punto del texto, el primer apartado va dirigido directamente a Israel. Al hacer referencia directa al Líbano, donde el ejército israelí ha ocupado parte del sur del país y bombardeado posiciones de Hezbollah, y explicitar el compromiso de los aliados de Irán y EEUU, el gobierno de Benjamín Netanyahu no puede afirmar, como lo ha hecho en el pasado, que el frente libanés es un escenario separado y que tiene libertad de maniobra. El memorando lo ata al alto el fuego general. Se trata de una circunstancia excepcional: un país que no firma el memorando, que ha defendido públicamente la necesidad de continuar la campaña militar y que se considera a sí mismo con libertad de acción en Líbano, queda empujado a frenarla por la voluntad de otro. Para Netanyahu, se trata de un golpe político monumental con elecciones en el horizonte y sin solución evidente. Si acepta el freno, regalará a sus rivales electorales la imagen de una humillación impuesta desde fuera; si lo rechaza, abrirá una crisis directa con el aliado del que depende buena parte de su capacidad militar y diplomática. TE PUEDE INTERESAR 2: La República Islámica de Irán y Estados Unidos se comprometen a respetar mutuamente su soberanía e integridad territorial, y a abstenerse de interferir en los asuntos internos del otro. 3: La República Islámica de Irán y Estados Unidos se comprometen a negociar y alcanzar un acuerdo final en un plazo máximo de 60 días, prorrogable por consentimiento mutuo. Esta predisposición de entrada a prorrogar el plazo de negociaciones supone un probable reconocimiento temprano de que dos meses no bastarán para resolver los escollos que quedan pendientes. Como referencia, el acuerdo nuclear iraní original, el Plan de Acción Integral Conjunto, firmado por la administración de Barack Obama en 2015 y abandonado por Trump en su primer mandato, tardó 20 meses en negociarse. 4: Inmediatamente después de la firma de este Memorando de Entendimiento, Estados Unidos levantará el bloqueo naval, impedirá cualquier interferencia u obstrucción contra la República Islámica de Irán y restablecerá el tráfico, en un plazo máximo de 30 días, hasta su plena capacidad; el tráfico de buques deberá ser proporcional al volumen de tráfico previo a la guerra correspondiente a la República Islámica de Irán. Estados Unidos también se compromete a retirar sus fuerzas de las zonas circundantes en un plazo de 30 días tras el acuerdo final. 5: Tras la firma de este Memorando de Entendimiento, la República Islámica de Irán adoptará de inmediato medidas para garantizar que el movimiento de buques mercantes desde el golfo Pérsico hacia el mar de Omán, y viceversa, se reanude en un plazo de 30 días hasta alcanzar el volumen previo a la guerra, teniendo en cuenta la necesidad de retirar obstáculos técnicos y neutralizar minas por parte de Irán. Estos dos puntos ponen fin, al menos sobre el papel, al doble bloqueo que rige sobre el estrecho de Ormuz y que ha paralizado el tráfico marítimo en la principal arteria energética del planeta, por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comerciados en el mundo. Actualmente, más de 500 buques permanecen atrapados dentro del golfo pérsico ante el riesgo que supone abandonarlo. Aunque Trump llamó desde el lunes a las embarcaciones a moverse y "dejar que el petróleo fluya", el plazo de 30 días parece coincidir con las expectativas de las navieras, que buscan garantías concretas de que el cruce es seguro. TE PUEDE INTERESAR 6. Estados Unidos se compromete, junto con sus socios regionales, a crear un plan integral acordado por ambas partes para la rehabilitación y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán, garantizando una financiación de al menos 300.000 millones de dólares. El mecanismo de aplicación de este plan, como parte del acuerdo final, se formulará en un plazo de 60 días. Este es el gran edulcorante económico que buscaba Irán. No se trata, eso sí, de una indemnización ni un cheque del Tesoro estadounidense. Según Reuters, el plan previsto es un fondo privado de 300.000 millones de dólares, bautizado como Fondo de Reconstrucción y Desarrollo, que incluye compromisos de empresas de EEUU, países del Golfo, Asia, Sudamérica y África, aunque no se pondrá en marcha hasta que Teherán cumpla las condiciones pactadas. Teherán había pedido inicialmente 400.000 millones de dólares como compensación por daños de guerra, pero Washington rechazó pagar reparaciones o aportar dinero público. La salida intermedia es vender la reconstrucción como inversión privada en energía, logística, manufacturas, transporte e infraestructuras dañadas, desde refinerías hasta aeropuertos o complejos industriales. 7: Estados Unidos se compromete a poner fin, conforme a un calendario que deberá acordarse como parte del acuerdo final, a todos los tipos de sanciones que afronta actualmente la República Islámica de Irán, incluidas las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica —OIEA—, así como todas las sanciones unilaterales estadounidenses, tanto primarias como secundarias. Hablar del levantamiento de "todo tipo de sanciones", incluyendo las impuestas por la ONU y la OIEA, tiene implicaciones enormes para el segundo país más sancionado del planeta —solo por detrás de Rusia desde 2022—. Implica desmontar el marco legal que ha mantenido a Irán aislado durante décadas. Las restricciones primarias de EEUU bloquean a ciudadanos, bancos y empresas estadounidenses; las secundarias castigan también a compañías extranjeras si hacen negocios con entidades iraníes vetadas por Washington. Una extraterritorialidad que, en la práctica, convierte el régimen estadounidense en una herramienta de alcance global. En el Consejo de Seguridad, el levantamiento afectaría al paquete nuclear que volvió a activarse en 2025: embargo de armas, restricciones a tecnología nuclear y de doble uso, límites al programa de misiles balísticos y congelación de activos o vetos de viaje contra personas y entidades vinculadas al expediente nuclear iraní. El OIEA no impone sanciones económicas, pero sus resoluciones alimentan el expediente nuclear contra Teherán. En la práctica, el punto 7 promete sacar a Irán del marco jurídico que lo define como amenaza nuclear y financiera internacional. Una concesión asombrosa para un régimen que, apenas cuatro meses atrás, Trump prometía destruir. 8: La República Islámica de Irán reitera que nunca producirá armas nucleares. La República Islámica de Irán y Estados Unidos han acordado que el destino del material enriquecido y el de todas las demás cuestiones relacionadas con el ámbito nuclear mutuamente acordadas, incluidas las necesidades nucleares de Irán, serán abordados adecuadamente en un acuerdo final; el acuerdo final confirmará las disposiciones de este artículo. 9: La República Islámica de Irán y Estados Unidos acuerdan que, hasta la conclusión de un acuerdo final, mantendrán el statu quo: Irán mantendrá el statu quo respecto a su programa nuclear, y Estados Unidos no impondrá nuevas sanciones a Irán ni reforzará sus fuerzas en la región. Como era de esperar, el memorando da una patada hacia delante al escollo nuclear, que es el más difícil de cerrar. La frase inicial del punto 8 —Irán “reitera”— ya muestra lo poco que se ha logrado avanzar al respecto, dado que Teherán lleva décadas defendiendo que su programa tiene fines civiles. La OIEA calcula que Irán llegó a acumular 440,9 kilos de uranio enriquecido hasta el 60%, un nivel muy por encima del uso civil ordinario y cercano, técnicamente, al salto necesario para fabricar una bomba. El "destino" de este material queda para el acuerdo final. Trump ha repetido cientos de veces que nunca permitirá que el régimen iraní obtenga un arma nuclear, pero ha rebajado mucho el tono en lo que respecta al uranio enriquecido. Preguntado por la retirada del material, el presidente dijo este martes que no había “prisa” por recuperarlo y que Washington lo quería más por razones “psicológicas” que por su valor real. "Uno podría argumentar: '¿Para qué molestarse?', porque no es muy valioso, ¿sabes? Probablemente valga medio millón de dólares, no es algo muy valioso", aseveró el mandatario en una rueda de prensa en el marco del G7. 10: Estados Unidos se compromete a que, inmediatamente después de la firma de este Memorando de Entendimiento y hasta la fecha del levantamiento de las sanciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitirá exenciones para las exportaciones de crudo iraní, productos petroquímicos y sus derivados, así como para todos los servicios relacionados, incluidos los servicios bancarios, de seguros, transporte y similares. 11: Estados Unidos se compromete a que, a la luz de los avances en las negociaciones hacia un acuerdo final, los fondos y activos congelados o restringidos de la República Islámica de Irán serán liberados y puestos plenamente a su disposición. Estos fondos, ya se mantengan en la cuenta principal o sean transferidos, se utilizarán para cualquier pago al beneficiario final que determine el Banco Central de la República Islámica de Irán y estarán plenamente disponibles para su uso. Estados Unidos se compromete a emitir todos los permisos y licencias necesarios sobre esta base. Aquí está el alivio económico inmediato para Irán. Desde la firma del memorando, EEUU emitirá exenciones del Tesoro para que Teherán pueda vender crudo, combustible y derivados sin que bancos, aseguradoras, navieras o intermediarios queden expuestos de forma automática a sanciones estadounidenses. Irán ya venía exportando petróleo pese al cerco —casi siempre hacia China y con descuentos, intermediarios y rutas opacas—, pero esta cobertura legal le permitiría vender más, cobrar mejor y recuperar parte de unos ingresos de hidrocarburos que las sanciones habían erosionado drásticamente. La segunda pata es el desbloqueo de activos iraníes repartidos por cuentas en distintos países, una cantidad difícil de calcular y estimada entre 24.000 y más de 100.000 millones de dólares. Estos fondos, sobre todo procedentes de ventas de petróleo y gas, quedaron atrapados por las sanciones en bancos de Qatar, India, Irak, Japón, Luxemburgo y otros países. La forma en la que está planteado el punto 11 ("a la luz de los avances en las negociaciones hacia un acuerdo final") no deja claro cuándo se liberarían, aunque presuntamente abre la puerta a que ocurra durante los dos próximos meses. 12. La República Islámica de Irán y Estados Unidos acuerdan que se establecerá un mecanismo de aplicación para supervisar la correcta ejecución del Acuerdo Final y el cumplimiento futuro de sus compromisos.
La gran capitulación de Trump: el acuerdo de EEUU e Irán ha sido filtrado y esto es lo que contiene
Sobre el papel, Irán aparece como el principal beneficiario del memorando de entendimiento al obtiener alivio económico y margen negociador. Estos son los 14 puntos y lo que implican











