La foto de la Mesa Política.
Manuel Adorni, Karina Milei, Luis Caputo, Diego Santilli, Lule Menem, Martín Menem, Patricia Bullrich, Santiago Caputo e Ignacio Devitt.La actuación histórica de Lionel Messi en el debut mundialista de la Selección Argentina trajo algo de aire al Gobierno en términos mediáticos, pero esto podría ser temporal. Es que esta mañana comenzaron a circular fuertes versiones respecto de la continuidad de Manuel Adorni, sobre quien se posa una fuerte presión de la oposición (y de actores propios del oficialismo) para que dé un paso al costado. Por lo que pudo saber Infobae, el jefe de Gabinete no evaluó renunciar por estas horas y tampoco lo tiene en el horizonte de posibilidades.En esta última semana se configuró una suerte de esquema informal compuesto por la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el armador nacional, Eduardo “Lule” Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; con el objetivo de frenar la avanzada que la oposición dialoguista impulsa en ambas cámaras del Congreso en referencia a la situación de Manuel Adorni.PUBLICIDADUna figura de la Casa Rosada los denomina “el Grupo de los 5″, que tienen encomendado por la cúpula libertaria el objetivo de postergar cualquier tipo de pedido de interpelación o de tratamiento de moción de censura por estas semanas. Al menos hasta el 2 de julio, cuando se prevé que Adorni vaya a brindar su Informe de Gestión al Senado.“Estuvieron hablando mucho este martes, pero hace tiempo que vienen repartiéndose tareas para poder frenar la embestida”, afirma una persona cercana a los referentes oficialistas.PUBLICIDADPese a que entienden que tienen más posibilidades de retardar una interpelación en el corto plazo, creen que habrá más insistencia en la medida que el tema de Adorni siga en la agenda mediática. No son muy optimistas sobre lo que vaya a pasar en las próximas semanas por varios factores. Uno de ellos es que el Gobierno está imposibilitado de anunciar medidas porque se empastan con la cuestión que involucra a Adorni. “Nada le gana a la historia del pendrive. Nada es tan denso”, afirma una fuente palaciega.Es por eso que, por estas horas, surgieron versiones en el Senado sobre un posible mensaje del oficialismo a los alfiles opositores, en relación a que el jefe de Gabinete podría dimitir esta semana.PUBLICIDADAnte los rumores, una fuente inobjetable cercana a Adorni afirmó a Infobae que “no hay nada de cierto” en que el jefe de Gabinete esté evaluando dar un paso al costado. En ese sector del Gobierno se limitan a apuntar a Bullrich. “Quiere ser jefa de Gabinete antes de la elección. Es su naturaleza. A ella no le importa apuntar contra alguien protegido por el Presidente”, afirman.La lectura de que “Pato” quiere ser jefa de Gabinete es vista con extrañeza por los mismos compañeros de bancada de la senadora. Y no precisamente por aquellos que responden a ella. “Jamás renunciaría. Jamás. Nadie siente más el teorema de Baglini que un senador”, afirma a Infobae un importante alfil parlamentario del bloque.PUBLICIDADLa jefatura de Gabinete informó el martes por la noche al Senado que Adorni concurrirá a presentar su informe de gestión el 2 de julio. El primer objetivo del oficialismo es que fracase la sesión prevista para este jueves en la Cámara alta, cuya organización debía terminar de definirse en la reunión de labor parlamentaria convocada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien describen como crítica de Adorni.Resulta novedosa la inclusión directa de Devitt como interlocutor directo de ciertos diputados y senadores con los que tiene línea directa. Lo ven como “un elemento clave del esquema de Adorni” y su voz en ese grupo para determinar qué está dispuesto a hacer para las próximas semanas.PUBLICIDADPor lo pronto, la presión de los operadores libertarios se apoya en un argumento central: nunca se removió a un jefe de Gabinete por el Congreso desde la reforma constitucional de 1994. En Balcarce 50 repiten ante aliados que si avanzan con ese pedido sería un simbolismo muy fuerte en términos de “gestualidad institucional”.Los primos riojanos Menem son los principales discípulos de la secretaria general Karina Milei. También se indicó que Bullrich es la principal detractora interna de Adorni, aunque no tiene intención de sumarse a la estrategia opositora.PUBLICIDADLa ofensiva en el Senado está impulsada por el kirchnerismo. En la bancada opositora afirmaron: “A ver cuántos se animan a levantar la mano para ratificarlo en el cargo, más allá de los 21 libertarios”.Para la Casa Rosada, el eje de la negociación está puesto en Pro y en los senadores vinculados a gobernadores, en especial radicales, que suelen acompañar proyectos oficiales, entre ellos los que responden a Alfredo Cornejo, Maximiliano Pullaro y Juan Pablo Valdés. Desde el inicio de la semana, los bloques aliados convocaron en el Senado una serie de reuniones para intentar fijar una postura común.PUBLICIDADLa avanzada opositora se profundizó después de que Adorni admitiera en una entrevista en LN+ que ocultó en sus declaraciones juradas ingresos por unos USD 500.000 que, según explicó, provenían de una inversión en bitcoins. En abril, ante la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete había afirmado que “nunca existió ocultación alguna” en la documentación presentada ante la Oficina Anticorrupción.Ese es el hecho que desató el intento de interpelarlo y promover una moción de censura. La respuesta oficial consiste en remarcar que Adorni ya tiene fecha para rendir su informe de gestión y que, por protocolo, deberá responder preguntas por escrito enviadas por los senadores y enfrentar además cuestionamientos en una sesión especial.PUBLICIDADEn el Gobierno sostienen que la discusión con sus aliados se limita al caso Adorni y que no incluye reclamos por obras ni otras demandas provinciales. “Esto es político, no va por ahí”, resumió una fuente libertaria.Socios del oficialismo como Pro y el radicalismo enfrentan una disyuntiva: no quieren alinearse con el kirchnerismo, al que acusan de “hipocresía” por cuestionar a un funcionario por corrupción mientras, sostienen, Cristina Kirchner está presa por ese delito, pero tampoco quieren aparecer ante la opinión pública como defensores de Adorni.En esos espacios se analiza una salida intermedia: evitar asistir a la sesión del jueves para no facilitar el quórum. El oficialismo considera que esa es la posición más cómoda para sus aliados, aunque no descarta otras maniobras parlamentarias.Si logra bloquear la ofensiva en la Cámara alta, el Gobierno todavía deberá enfrentar en Diputados un pedido de interpelación y moción de censura contra Adorni. En ese caso, la iniciativa no fue impulsada solo por el kirchnerismo, sino también por un conjunto más amplio de bancadas opositoras. Esos bloques solicitaron una sesión para el próximo 23 de junio con el fin de girar ambos planteos a comisión, aprobarlos y luego llevarlos al recinto, donde alcanzaría con mayoría simple.










