En plena carrera por atraer y retener talento en el sector tecnológico, algunas empresas continúan apostando por beneficios poco convencionales. Una de ellas es Factory, una startup de inteligencia artificial que decidió invertir miles de dólares en el descanso de sus trabajadores.Matan Grinberg, fundador y director ejecutivo de la compañía, reveló que el año pasado compró para cada uno de sus entonces 30 empleados una funda inteligente para colchón de la marca Eight Sleep, cuyo valor ronda los 3.000 dólares por unidad.La medida llamó la atención incluso dentro del ecosistema tecnológico, donde durante años abundaron los beneficios extravagantes destinados a captar talento. Sin embargo, Grinberg sostiene que su decisión tuvo una lógica estrictamente relacionada con el rendimiento laboral."Quiero asegurarme de que todos aprovechen al máximo su capacidad intelectual", dijo Grinberg según Business Insider. "Para ello, es necesario dormir bien".Factory nació en 2023 y ha experimentado un rápido crecimiento. La empresa cuenta actualmente con 120 empleados y en abril obtuvo una financiación de 150 millones de dólares con el respaldo de firmas de inversión como Khosla Ventures, Sequoia Capital y Blackstone.¿Por qué eligió las fundas de Eight Sleep que cuestan USD 3.000?Durante una entrevista en el podcast "20VC", Grinberg describió la compra como una muestra de los excesos que a veces caracterizan al mundo de las startups. Sin embargo, más tarde explicó que considera el descanso una herramienta esencial para mejorar el desempeño profesional.Según el ejecutivo, sus ingenieros pueden compararse con deportistas de alto rendimiento. En su opinión, así como los jugadores de la NBA necesitan recuperarse físicamente para competir al máximo nivel, los trabajadores que dependen de su capacidad intelectual requieren un sueño de calidad para aprovechar al máximo sus habilidades.Según informó Business Insider, las fundas de Eight Sleep regulan la temperatura de la cama mediante un sistema interno de líquido que permite enfriar o calentar distintas zonas del colchón. Algunos modelos incluso permiten que cada persona ajuste la temperatura de su lado de la cama de manera independiente.Otras decisiones del CEO en la compañía: no se permite el azúcarGrinberg aseguró que busca crear un entorno que favorezca la concentración y el rendimiento. Por ese motivo también limita la presencia de azúcar procesada en la oficina y opta por refrigerios más costosos, como snacks ricos en proteínas o bebidas de matcha, según informó Business Insider.El empresario marcó distancia tanto de la cultura de beneficios extravagantes que caracterizó a algunas grandes tecnológicas durante la década pasada, como de las jornadas laborales extremas que promueven ciertas empresas del sector.“No estamos dirigiendo una guardería”, afirmó. Tampoco considera necesario imponer horarios estrictos a sus trabajadores.Aunque todavía no ha entregado las fundas inteligentes a los nuevos integrantes de la empresa, indicó que evalúa convertir este beneficio en una práctica permanente o reemplazarlo por una ayuda económica destinada al bienestar y la salud. Grinberg reconoce que no dispone de datos concretos para medir cuánto aumentó la productividad gracias a estos dispositivos. Aun así, está convencido de que existe una relación directa entre dormir mejor y trabajar mejor.