Fabio Cannavaro sabe cómo se gana un Mundial, lo hizo como jugador, pero lo que todavía no sabe es cómo se dirige uno.El italiano jugó cuatro copas del mundo, levantó el trofeo como capitán de Italia en Alemania 2006 y es de los pocos defensas en tener un Balón de Oro. Ahora su Mundial será en otra posición.Cannavaro debutará como seleccionador mundialista al frente de Uzbekistán, un país que nunca había jugado una Copa del Mundo y que abrirá su camino frente a Colombia en el Estadio Azteca. Ya no podrá corregir una jugada con una barrida, ganar un duelo aéreo, ni marcar a un delantero. Esta vez tendrá que hacerlo desde el banquillo.Cannavaro nació en Nápoles, creció con el Napoli de Diego Armando Maradona como parte de su educación sentimental y se convirtió en uno de los mejores centrales de su generación. Pasó por Napoli, Parma, Inter, Juventus y Real Madrid, pero su imagen más recordada sigue siendo la de Berlín, con la Copa del Mundo en las manos y el gafete de capitán en el brazo.Casi dos décadas después, vuelve al escenario, pero en otra posición completamente diferente.Uzbekistán no llega al Mundial con historia, lo hace con ilusión y en un grupo en el que tendrá que enfrentar a Colombia, Portugal y República del Congo, rivales a los que deberá superar para tener un debut soñado.“Es totalmente distinto estar en una Copa del Mundo como técnico, las sensaciones son diferentes. Cuando eres jugador solo tienes que concentrarte en los entrenamientos y el juego, como seleccionador tene que pensar en muchas otras cosas. Hoy, por ejemplo, cuando llegue al hotel mi trabajo no terminará, seguiré pensando en la mejor alineación”, dijo Cannavaro en la conferencia previa al partido vs Colombia.La declaración resume su nuevo rol. Como futbolista, Cannavaro pensaba en su partido, en el delantero que tenía enfrente. Como entrenador, debe pensar en todo lo demás: la presión, la alineación, el rival, la emoción del debut y la ansiedad de una selección que carga con el primer Mundial en la historia de su país.“Mi trabajo actual tambié se trata de quitarles la presión a mis jugadores. Estamos en un grupo difícil. Vamos a jugar contra Colombia, Congo y Portugal, así que debo explicarse que lo que deben hacer es disfrutarlo”.Uzbekistán no quiere pasar el Mundial 2026 como turista, pero tampoco puede competir como si fuera favorito. Cannavaro intenta encontrar ese equilibrio.“No tenemos nada que perder, tenemos que trabajar duro y mostrar a la gente el crecimiento del futbol uzbeko. Eso trato de transmitirles y es importante”, agregó.El debut, además, tendrá un escenario que parece escrito para una historia de debut mundialista.Cannavaro dirigirá su primer partido de Copa del Mundo como seleccionador en el Estadio Azteca, un inmueble que no forma parte de su carrera como jugador, pero sí de la memoria futbolística de cualquier italiano. Ahí, Italia protagonizó en 1970 una de las semifinales más recordadas de todos los tiempos, el 4-3 contra Alemania, pero también perdió la final ante la Brasil de Pelé. Como tantos niños italianos, Cannavaro creció con esos recuerdos.“Cuando tienes la oportunidad de jugar en este estadio se te pone la piel de gallina. Es uno de los mejores estadios del futbol. Desde pequeños tenemos esas ganas de visitar y jugar aquí. Seguro está entre los tres mejores estadios del mundo”, afirmó.El Azteca, además, no es cualquier estadio para alguien que creció con Maradona como referencia. Es el lugar donde Pelé y Diego levantaron la Copa del Mundo. El mismo escenario que ahora recibirá a Cannavaro en su primer partido mundialista como entrenador.Cannavaro fue campeón con una potencia, ahora intenta competir con una debutante. Fue uno de los mejores defensas del mundo, pero ahora debe construir una estructura que resista frente a selecciones con más nombre, experiencia y presión competitiva.La primera será Colombia. Cannavaro colocó a los sudamericanos junto a Portugal como favoritos para ganar Grupo K. No escondió la dificultad del partido ni el peso de nombres como Luis Díaz y James Rodríguez.“Seguro que Díaz y James son de los mejores jugadores del mundo. Siempre es complicado enfrentar a futbolistas así, porque te pueden cambiar el partido cuando quieran y debemos tener cuidado”, reconoció.Pero el análisis no terminó ahí. Cannavaro habló de Colombia como un equipo que no solo tiene talento, también sabe competir.“He analizado partidos. Juegan bien, te dejan pocos espacios, tienen defensas buenos, defienden bien, les gusta luchar e ir hacia adelante para meter gol. Son un equipo que seguro, con Portugal, son los favoritos”.El italiano habla como entrenador, pero todavía mira como defensa. Primero detecta quiénes le pueden hacer daño y luego piensa cómo neutralizarlos. En el fondo, su lectura del futbol no cambió tanto a la que tenía como futbolistas: ordenar, resistir, sufrir y encontrar una forma de competir.
Cannavaro debuta como seleccionador mundialista en el estadio que soñó de niño
Fabio Cannavaro, campeón del mundo y Balón de Oro en 2006, dirigirá su primer partido mundialista como entrenador en el Estadio Azteca,.













