El petróleo dio una señal de alivio este miércoles 17 de junio porque, después de meses de tensión por la guerra con Irán y el cierre casi total del Estrecho de Ormuz, el Brent perforó la barrera de los US$80 por barril y encendió una lectura más benigna entre los inversores: el mercado empieza a descontar que el peor escenario energético podría quedar atrás.

Según AFP, los precios del crudo se desplomaron en los últimos días a medida que creció el optimismo por un acuerdo de paz duradero en Oriente Medio, lo que permitiría normalizar gradualmente los suministros. Hacia las 13:30 GMT, el Brent del Mar del Norte subía 1% hasta US$79,74 por barril, mientras que el West Texas Intermediate avanzaba 0,9% hasta US$75,97. Es decir, había un rebote técnico en la rueda, pero con precios todavía claramente por debajo de los máximos que había dejado la crisis.

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Reuters planteó una lectura más política del movimiento: el mercado petrolero habría apostado desde el primer día de la guerra con Irán a que Donald Trump no permitiría que el conflicto derivara en una crisis económica total. Fue una apuesta riesgosa, pero por ahora le salió bien.