El barril de Brent roza el 10% de desplome desde el inicio de la semana, y el 40% desde los m�ximos alcanzados durante la guerra en Ir�n. A pesar de la magnitud de este correctivo, Julius Baer mantiene su apuesta bajista contra el petr�leo, alentado por el "efecto k�tchup". El precio del petr�leo comenz� el mes de junio a un paso de la barrera psicol�gica de los 100 d�lares. Dos semanas despu�s baja incluso de los 80 d�lares. El barril de Brent se afianza as� en m�nimos de m�s de tres meses, y se queda a un paso de recuperar el nivel previo al estallido de la guerra en Ir�n, los 72,5 d�lares. A pesar de los rebrotes b�licos en Oriente Pr�ximo, el mercado del petr�leo llevaba tiempo anticipando un posible acuerdo entre Estados Unidos e Ir�n. El anuncio del pacto para reabrir el Estrecho de Ormuz ha acelerado las ca�das del crudo. El pasado viernes, antes del anuncio del acuerdo, el barril de Brent cerr� en 86,8 d�lares. Hoy se desinfla hasta los 78 d�lares, casi un 10% de ca�da en menos de tres jornadas. Del correctivo registrado en las �ltimas fechas han sacado partido firmas como Julius Baer. El pasado 1 de junio, con el barril de Brent cerca de 94 d�lares, el banco suizo anunci� que tomaba posiciones bajistas en el petr�leo en previsi�n de un inminente desplome. El barril de Brent se ha desinflado un 17% desde el 1 de junio. Pero los analistas de Julius Baer a�n prev�n m�s ca�das. Hoy mismo trasladan que "mantenemos nuestra perspectiva cautelosa sobre el petr�leo y nuestra recomendaci�n bajista". Julius Baer mantiene sus posiciones cortas en el petr�leo para aprovechar un contexto marcado, en parte, por factores como el denominado "efecto k�tchup". En su informe explica que la coyuntura actual "recuerda el efecto k�tchup: una vez agitado, se derrama". El anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Ir�n para reabrir el Estrecho de Ormuz ha agitado un mercado que ya asume las expectativas de un sustancial aumento de suministro de crudo. Los inversores han pasado de temer un d�ficit de suministro a anticipar un super�vit de oferta. Julius Baer resalta en este sentido que "el impulso parece provenir m�s bien del mercado financiero y de los r�pidos cambios en el posicionamiento de futuros, impulsados por el capital vol�til de los hedge funds, los operadores algor�tmicos y similares". En esta ocasi�n, los bruscos ajustes realizados en mercados como el de derivados se traducir�n en breve en mejoras para los consumidores. Julius Baer se�ala "si bien la especulaci�n tiende a influir en los precios de las materias primas a corto plazo, a veces con intensidad, siempre lo hace en ambas direcciones y sin que los precios se desvinculen de sus valores fundamentales por mucho tiempo. Es una cuesti�n de perspectiva sobre qui�n se beneficia de estas fluctuaciones de precios, y en este caso son los consumidores, quienes pronto pagar�n menos en las gasolineras".