El combinado de Luis de la Fuente solo ha podido vencer a Australia, Irán y Costa Rica en las tres últimas ediciones de la Copa del Mundo. Seriedad y caras largas al comienzo del día, pero buen ambiente después. La selección española realizó ayer su primer entrenamiento después del batacazo mundialista en el debut, un empate sin goles ante Cabo Verde que nadie esperaba pero del que toca levantarse cuanto antes. Lo bueno de un Mundial en el que se clasifican las dos primeras de cada grupo y las ocho mejores terceras es que el margen de error es amplio. Con cuatro puntos, la clasificación debería estar garantizada, por lo que el partido del domingo ante Arabia Saudí no es una final... aunque sí clave para que no salten las alarmas en un equipo que llegaba a Norteamérica como una de las grandes favoritas al título, pero que decepcionó en su estreno.Al que le tocó dar la cara fue a Mikel Merino, convertido ya en uno de los pesos pesados de la selección. "Personalmente, no soy mucho de mandar mensajes. El mejor mensaje es darle la vuelta a la situación con una victoria contundente en el próximo partido. En los momentos fáciles es fácil hablar de familia, pero cuando hay momentos difíciles es cuando esa familia sale a relucir. En estas horas he visto al equipo muy unido y con ilusión de hacer las cosas bien. El mensaje hay que mandarlo en el próximo partido", afirmó el centrocampista del Arsenal.Además, el futbolista navarro quiso recordar el mal momento que vivió Luis de la Fuente en sus inicios al frente del combinado nacional, con la derrota en Glasgow en marzo de 2023. "Contra Escocia pasó algo parecido. Tenemos la experiencia de que haya un poco de alboroto alrededor. Y estamos haciendo las cosas bien sabiendo que somos un buen equipo. La tranquilidad es lo que prima en este momento, no volvernos locos por un resultado que no ha sido positivo".Sin embargo, y pese al mensaje optimista lanzado por Mikel Merino como portavoz del grupo, hay motivos para la preocupación. Con ganar un partido sería suficiente para pasar a la siguiente fase, pero la realidad es que España solo ha ganado tres encuentros en Mundiales desde que levantara el trofeo en 2010.La mala racha comenzó en 2014, con la Roja defendiendo el título. La goleada encajada por parte de Holanda (1-5) y la derrota posterior ante Chile (0-2) hizo que el equipo entonces dirigido por Vicente del Bosque quedara eliminado con tan solo dos partidos jugados. El cómodo triunfo ante Australia en el tercer choque por 3-0 no sirvió para nada.Cuatro años después, España de nuevo ganó un partido. Tras el empate inicial ante Portugal (2-2), la victoria ante Irán (1-0) dejó el billete para las eliminatorias encarrilada. Después llegó un empate ante Marruecos (2-2) que mandó a la Roja a jugar contra la anfitriona en octavos. Y en esa ronda llegó el adiós del equipo de Fernando Hierro: 1-1 y eliminado en la fatídica tanda de penaltis.Y en 2022, de nuevo una sola victoria. El debut ante Costa Rica no puede ser más prometedor, un 7-0 que hizo soñar con todo a la afición. Pero después llegó el empate ante Alemania (1-1) y una derrota ante Japón (2-1) que al menos no supuso la eliminación. En octavos, el rival fue Marruecos (0-0), y de nuevo los once metros sentenciaron a España. Australia, Irán y Costa Rica, esas son las tres victorias en Mundiales desde 2010. El empate es un aviso de que España no puede confiarse.
España, entre la confianza y la preocupación con un dato que da miedo: solo tres victorias en Mundiales desde 2010
El combinado de Luis de la Fuente solo ha podido vencer a Australia, Irán y Costa Rica en las tres últimas ediciones de la Copa del Mundo.












