La infiltración de dos agentes de Mossos d'Esquadra en una asamblea educativa a principios de mayo provocó un terremoto político y social. El episodio acabó con el Parlament de Catalunya pidiendo el cese de la consellera de Interior y Seguridad, Núria Parlón, y del director general de la policía, Josep Lluís Trapero.PublicidadPero lo que pasó más desapercibido aquella semana fue la aprobación en pleno, al día siguiente, de una norma que entidades y personas expertas llevaban años reclamando. La reforma clarifica las figuras de los agentes infiltrados en el cuerpo de la policía catalana, y diferencia la figura del infiltrado con funciones para combatir cuestiones como el terrorismo, sobre la del infiltrado con funciones de inteligencia.La infiltración ha hecho emerger debates que se habían dado en el Parlament de Catalunya, y que se siguen dando, sobre qué hay que revisar a los cuerpos policiales. A finales de 2022, la Comisión de Estudio sobre el Modelo Policial llegó a conclusiones que tienen relación con los hechos ocurridos en mayo. Por otra parte, en el Parlament continúa activa la Comisión sobre infiltraciones a los movimientos sociales, políticos y populares. Allí se trabaja desde el espionaje de Pegasus a la reciente infiltración educativa. De hecho, está previsto que, durante julio, la consejera Parlón y Trapero tengan que comparecer allí. Para aclarar en qué punto se encuentra la revisión del modelo policial en Catalunya hemos hablado con expertos que han dado a Público algunas claves.Las sombras de la infiltración sin aval judicialEl jueves 22 de mayo, el pleno del Parlament aprobó prohibir todas las infiltraciones de los agentes de los Mossos d'Esquadra a "movimientos sociales, asociaciones, colectivos o sindicatos que no cuenten con la debida autorización judicial exigida por la figura del agente encubierto". Entidades como Alerta Solidària llevaban años reclamando aprobar una medida que lo clarificara. "Con todas estas comisiones parlamentarias [la del 2022 y la vigente, mencionadas anteriormente] íbamos detrás de esto, y al final fue la foto de las dos agentes de los Mossos infiltradas en una asamblea de docentes la que ha provocado la aprobación", ha informado Martí Majoral, portavoz de Alerta Solidària.Jaume Bosch, antiguo diputado de ICV, experto en seguridad pública y antiguo coordinador de proyectos transversales y de impulso de acciones formativas del Institut de Seguretat Pública de Catalunya, ha desmentido a Trapero cuando, en mayo, justificó la infiltración durante la comparecencia en el Parlament. El director de la policía aseguró que la acción estaba avalada "por las funciones de la Comisaría General de Información". Bosch lo niega en rotundo, "en ningún caso avala la infiltración". PublicidadPara defender la infiltración, Trapero leyó el decreto que regula la estructura de la Comisaría de Información. Según Bosch, "el decreto no avala cualquier tipo de actuación". "Es absurdo" infiltrarse en "una organización que no es violenta, cuando las infiltraciones sólo están justificadas en casos de grupos violentos o terroristas que pueden causar un daño a la sociedad", concluye Bosch. En todo caso, a finales de mayo el pleno del Parlament clarificó, con la aprobación de la normativa, las sombras en las que se había agarrado el cuerpo policial para llevar a cabo acciones similares en la sociedad civil. No era la primera vez que los Mossos se habían infiltrado en movimientos sociales. Majoral recuerda que la comisión de investigación de las infiltraciones en el Parlament obligó a comparecer a un agente que durante seis meses había realizado una trama de espionaje digital a la izquierda independentista. Había suplantado identidades y utilizado un correo del diario Vilaweb para realizar hasta 60 conversaciones con el entorno de los movimientos sociales. Pero el caso acabó con el mosso amnistiado. "Estamos convencidos de que había superiores detrás, porque esto no lo hace un policía solo durante seis meses", asegura Majoral.Rendición de cuentas y hermetismo del cuerpoPrecisamente uno de los problemas que expone la exdirectora general de Seguridad del Govern entre 2021 y 2024, Sonia Andolz, es el hermetismo que existe en todo el cuerpo policial. "Uno de los problemas es que dentro en la dirección solo hay un cargo civil-político, y por debajo hay una organización de casi 20.000 personas, pero no hay ningún otro cargo directo que surja de lo que han votado las urnas". Esto provoca que el cuerpo tenga sus formas de poder internas, y la conclusión es que el Departamento de Interior "está en manos de la jerarquía policial" con respecto a los hechos que se le acaban informando.Publicidad"Los sindicatos policiales suelen ser muy poco autocríticos y muy críticos con las posiciones mediáticas", continúa Andolz, un hecho que explicaría la tibieza con que Parlón respondió a la infiltración y que evidencia "una complicidad" del Departament actual. La experta plantea que hay que "cambiar los mecanismos de control de la policía que residen en el Parlament", ya que según ella las comisiones de investigación "no sirven" porque los diputados de interior "no tienen acceso a la información policial de forma frecuente", por lo que ellos también "están en manos de quien dirige el cuerpo". Majoral añade una variable más. "Esta es la primera legislatura en que se pone en la silla que tiene que controlar la actuación policial a un exagente. Una persona de carrera policial es quien ejerce el cargo político", por lo que "el hermetismo del cuerpo sube un escalafón más". El portavoz de Alerta Solidaria se refiere a Josep Lluís Trapero, director general de los Mossos d'Esquadra, que antes había sido mayor del cuerpo.La Comisaría General de InformaciónAndolz va más allá respecto al director de los Mossos. Para la exdirectora de Seguridad, el regreso de Trapero y del intendente Toni Rodríguez han representado una forma de hacer de la policía "más autónoma, que no más autonómica", es decir, que "entienden la disidencia política como una amenaza". Según ella, esto "se ha visto representado en la forma de entender" la Comisaría General de Información, que fue la encargada de la infiltración de las dos agentes.La Comisión de Estudio sobre el Modelo Policial había aportado propuestas para reformar la Comisaría de Información, como la creación de una Autoritat Independiente que rindiera cuentas de las acciones de la comisaría, pero esta y otras acabaron cayendo por no contar con los votos de Junts. "Este mecanismo externo no lo veo mal, aunque ya hay uno: las personas afectadas pueden ir al Síndic de Greuges", opina Jaume Bosch, que forma parte de su Consejo Asesor. "Los países anglosajones tienen desarrollados este tipo de entes que rinden cuentas de la policía, y es muy frecuente poder acceder a informes públicos independientes que pueden poner en contradicción las versiones policiales", valora Majoral. "Esto podría ser aplicable a Catalunya", reitera, "pero no ha habido la capacidad de hacerlo porque el hermetismo en los Mossos es absoluto". "Lo que tiene impacto ahora es cuando abre una investigación Asuntos Internos y en este caso lo veo complicado", opina Andolz.El área de MediaciónOtra cuestión que emerge es si ya hay mecanismos que funcionan, pero que no se quisieron utilizar, para evitar una infiltración, y la respuesta de las expertas es que sí.La infiltración de las dos agentes fue "desproporcionada", porque si se quería obtener información de dónde se harían cortes en las carreteras "hay otros métodos, como mirar en las redes sociales o a través de la unidad de mediación, que tiene un diálogo constante con los organizadores de las manifestaciones", anota Bosch. "Hay una comunicación muy fluida entre los organizadores de las manifestaciones y el área encargada de la mediación dentro del Departamento de Interior, puedes obtener información sin vulnerar esta intimidad", asevera Andolz. "Incluso hay personas dentro del departamento que son referentes de interlocutar con cada uno de los colectivos sociales".PublicidadLey MordazaUno de los mayores retos pendientes a nivel estatal es la derogación de la Ley Mordaza, que limita el derecho a reunión y manifestación. Mientras no se deroga en el Congreso de los Diputados, Andolz recuerda que, en la legislatura pasada, cuando fue directora de Seguridad, se aprobó una guía con jurisprudencia europea y del Supremo, donde se "priorizaba el ejercicio de los derechos fundamentales" en Catalunya.En la práctica, servía para que los juristas de la dirección general de Seguridad tuvieran referencias para valorar que "una falta administrativa no debería estar por encima de un derecho fundamental", y así "reducir el impacto y las sanciones de la ley mordaza". Pero Andolz asegura que “el nuevo equipo gubernativo no lo está aplicando”. Feminización del cuerpoUna de las innovaciones que se introdujeron en el anterior mandato fue la voluntad de feminizar los Mossos d’Esquadra. Sin embargo, Andolz relata que es un proceso lento, ya que "son cuerpos que llevan décadas de masculinización".Publicidad"Cuando a una comisaría llegaban tres mujeres más de las que había se encontraban que no había vestuarios adaptados a ellas. Se va lento porque hay cambios tanto en cuestiones prácticas, como de mentalidad".La exdirectora general de Seguretat reconoce que con cuatro años "no da tiempo a cambiar una estructura de arriba abajo". "Es muy complicado poder hacer cambios de mentalidad y de forma de hacer si no tienes más gente dentro que representen lo que la sociedad ha votado".
El veto a las infiltraciones de los Mossos en colectivos sociales obliga a replantear el modelo policial
El pleno del Parlament ha aprobado recientemente prohibir las infiltraciones de los agentes de los Mossos d'Esquadra a movimientos sociales, asociaciones, colectivos o sindicatos cuando no se cuent...











