Menos de dos meses después de su anuncio, la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, ha reconocido este martes que el proyecto piloto para incorporar agentes de los Mossos d'Esquadra en varios centros educativos se encuentra actualmente paralizado y que, por el momento, no puede garantizarse su recuperación.

Pese a ello, Parlon ha defendido en una entrevista en Catalunya Radio la iniciativa y ha insistido en que se ha interpretado de forma errónea. Según ha explicado, la propuesta nunca contempló la presencia de agentes en las aulas para vigilar a los alumnos ni realizar controles o registros, sino que perseguía reforzar la convivencia y la seguridad en los centros.

El plan preveía que, con el visto bueno de las direcciones de escuelas e institutos, un mosso de paisano y sin arma permaneciera de forma habitual en determinados centros para intervenir en situaciones relacionadas con conflictos de convivencia o problemas de seguridad.

Sin embargo, la medida generó una fuerte oposición dentro de la comunidad educativa. Los principales sindicatos del sector rechazaron la propuesta y defendieron que la mejor respuesta a los problemas de convivencia pasa por aumentar las plantillas de psicólogos, educadores e integradores sociales, en lugar de incorporar efectivos policiales.