Eva García González |

Nestares (EFE).- Las mujeres mayores en entornos rurales se reúnen en espacios vecinales o ‘teleclub’ para hacer talleres, disfrutar de charlas o simplemente merendar, lo que, para muchas, supone un momento de socialización y encuentro que sin las asociaciones de los pueblos no sería posible.

Unas quince vecinas de Nestares (Campoo de Enmedio) se dan cita cada lunes en la sede de su junta vecinal, que comparte edificio con el bar del pueblo, de la mano de la Asociación de Mujeres Teda, afincada en Reinosa, pero que se desplaza a diversos pueblos del sur de Cantabria.

Araceli, una de esas mujeres, asegura a EFE que «está encantada» con esas reuniones, sensación que comparten el resto de integrantes de este grupo mientras comienzan a coser unas bolsas con telas regaladas por un negocio local que las iba a tirar.

«Estamos muy unidas y nos compensa la asociación porque hacemos muchas cosas y porque son todas muy majas. Nos conocíamos casi todas ya de antes. Nuestros maridos están en la Asociación de Vecinos de Nestares y nosotras hemos hecho la de Mujeres», explica.