En apenas unos días, la IA ha dado un vuelco a las matemáticas. Primero, OpenAI refutó uno de los problemas de Paul Erdos, un célebre matemático húngaro del siglo XX, que llevaba sin solución desde 1946. Poco después, Google DeepMind anunció la solución de otros nueve, incluidos dos que llevaban 50 años esperando. Son dos hitos en el impacto de la IA en un campo tan selecto como las matemáticas, que hace poco vio cómo una máquina ya resolvía todos los problemas de unas Olimpiadas. “Es un logro matemático considerable”, dice Jeremy Avigad, profesor de Filosofía y Matemáticas en la Universidad Carnegie Mellon (Pensilvania), sobre el caso de OpenAI. “A diferencia de los resultados anteriores, este problema es popular, y su resolución sería publicable en las mejores revistas del mundo. Pronostico que no será el primer caso y que estamos ante un punto de inflexión real”, añade Javier Gómez Serrano, catedrático de la Universidad Brown, y que hace un año se alió con Google para resolver el complejo enigma de las ecuaciones de Navier-Stokes.Today, we share a breakthrough on the planar unit distance problem, a famous open question first posed by Paul Erdős in 1946.For nearly 80 years, mathematicians believed the best possible solutions looked roughly like square grids.An OpenAI model has now disproved that… pic.twitter.com/j2g3Ze0zEG— OpenAI (@OpenAI) May 20, 2026