Busca tipos para la electricidad que sean sustancialmente inferiores a los del gas natural. Se mantendr� la potestad de los socios de fijar sus propios tipos impositivos nacionales.La Uni�n Europea (UE) se prepara para acometer una de sus reformas m�s ambiciosas en el �mbito fiscal. La Comisi�n est� elaborando una propuesta legislativa orientada a modificar los impuestos sobre la energ�a y los peajes de la red, con el objetivo primordial de reducir el coste de la factura el�ctrica para los hogares y las empresas. La medida busca incentivar de manera definitiva la transici�n hacia tecnolog�as m�s limpias, en detrimento del carb�n, el petr�leo y el gas natural, cuya volatilidad sigue golpeando las finanzas de los ciudadanos europeos.Este movimiento regulatorio responde de manera directa a las turbulencias sufridas por los mercados de la energ�a debido a las repercusiones de la guerra en Ir�n. El conflicto ha provocado una notable escalada en los precios del petr�leo y del gas natural, evidenciando una vez m�s la extrema vulnerabilidad del bloque comunitario debido a su fuerte dependencia de las importaciones de combustibles f�siles. Ante esta situaci�n, las autoridades europeas consideran urgente acelerar la electrificaci�n de sectores clave como el transporte, la industria y la calefacci�n dom�stica, �reas donde los combustibles tradicionales todav�a mantienen una posici�n dominante.Para lograr este cambio estructural, resulta imprescindible modificar las reglas de juego del mercado. De acuerdo con la informaci�n a la que tuvo acceso Reuters tras consultar un borrador de la propuesta, la normativa obligar� a los gobiernos nacionales a establecer tipos impositivos para la electricidad que sean sustancialmente inferiores a los aplicados al gas natural. Esta modificaci�n fiscal persigue un doble prop�sito. Por un lado, aliviar la presi�n econ�mica sobre los consumidores finales y, por otro, mejorar la competitividad de alternativas sostenibles como los veh�culos el�ctricos y las bombas de calor, cuyos costes de implantaci�n a menudo se ven penalizados por el elevado precio de la electricidad de red.El documento redactado por Bruselas incide en que es necesaria una acci�n r�pida y coordinada a escala comunitaria para disminuir las facturas de electricidad y la dependencia de la UE de los combustibles f�siles. Aunque la Comisi�n Europea mantendr� la potestad de los gobiernos de fijar sus propios tipos impositivos nacionales, estos deber�n ajustarse estrictamente a la regla general de priorizar fiscalmente la energ�a el�ctrica frente al gas.La reforma no se limita exclusivamente a la fiscalidad directa. El borrador contempla asimismo la exigencia de que los pa�ses de la UE dise�en incentivos para que los usuarios desplacen su consumo el�ctrico hacia las franjas horarias en las que la generaci�n es m�s barata y abundante, habitualmente asociadas a picos de producci�n de energ�as renovables como la solar o la e�lica. Seg�n recoge el texto, los usuarios de las redes deben ser incentivados a comportarse de una manera favorable para el sistema, ajustando su uso de energ�a o desplaz�ndolo hacia momentos y lugares donde est�n disponibles las fuentes de energ�a m�s baratas.Acompa�amientoPara hacer viable este cambio de h�bitos, el plan comunitario establece como meta que al menos el 50% de los clientes de electricidad dispongan de contadores inteligentes (smart meters) antes del a�o 2030. Estos dispositivos permitir�n a los usuarios realizar un seguimiento detallado de su consumo en tiempo real y beneficiarse de tarifas variables en horas de menor demanda. Cabe destacar que los costes de red, que actualmente financian el mantenimiento y la actualizaci�n de las infraestructuras, representan aproximadamente el 25% del importe total de una factura el�ctrica dom�stica media en la UE, por lo que su gesti�n eficiente resulta clave para reducir el gasto final.No obstante, el camino para la aprobaci�n de estas medidas se prev� complejo en el plano pol�tico. Al tratarse de un borrador provisional, el documento a�n podr�a sufrir modificaciones significativas antes de su publicaci�n definitiva. Para que la propuesta prospere y se convierta en directiva europea, requerir� el respaldo tanto del Parlamento Europeo como de una mayor�a cualificada reforzada de los Estados miembros en el Consejo de la UE.Es en este �ltimo foro donde ya se vislumbran las primeras discrepancias. Diversas delegaciones diplom�ticas han manifestado su disconformidad con los planes de la Comisi�n. Algunos pa�ses sostienen que cualquier modificaci�n de car�cter fiscal en el �mbito comunitario deber�a requerir la unanimidad de los Estados miembros, y advierten de que la aprobaci�n de estas medidas mediante mayor�as cualificadas podr�a sentar un precedente peligroso para la soberan�a tributaria de las naciones. El debate sobre el equilibrio entre la urgencia energ�tica y las competencias nacionales en materia fiscal centrar� las negociaciones en los pr�ximos meses.El vuelco fiscal en el sector energ�ticoEl pilar sobre el que se asienta esta reestructuraci�n es la reforma de la Directiva de Fiscalidad de la Energ�a (ETD), un marco normativo que ha quedado obsoleto frente a los objetivos actuales de neutralidad clim�tica. La gran novedad que plantea Bruselas consiste en abandonar el modelo tradicional de gravar los combustibles por su volumen (litros o metros c�bicos) para pasar a un sistema basado en su contenido energ�tico real (gigajulios) y en su huella ambiental. Bajo este nuevo enfoque tributario, guiado por el principio de "quien contamina paga", las fuentes de energ�a se clasificar�n en diferentes categor�as fiscales. Los combustibles f�siles convencionales m�s contaminantes soportar�n los tipos impositivos m�nimos m�s elevados, mientras que la electricidad de origen limpio se situar� en el escal�n fiscal m�s bajo, incentivando as� el abandono de las energ�as f�siles y penaliz�ndolas progresivamente.