La prolongada ovación con la que las Cortes Generales despidieron el discurso de León XIV ha reforzado entre los obispos españoles la impresión de que existe margen para combatir la polarización política desde el diálogo y la búsqueda de consensos. Así lo ha defendido este martes el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, quien ha interpretado los más de siete minutos de aplausos al Pontífice como una muestra de receptividad hacia una propuesta “católica” en el sentido de universal e integradora.En la rueda de prensa celebrada en Madrid para hacer balance de la visita apostólica, Argüello ha sostenido que la principal virtud de la intervención del Papa ante las Cortes fue su capacidad para interpelar a sensibilidades políticas muy distintas. “La sorpresa del discurso ha sido que ha sido un discurso católico, es decir, un discurso que abarca y dialoga con la complejidad”, ha afirmado el arzobispo, quien ha descrito la situación actual como una combinación de “mundo complejo” y “sociedad fragmentada” cuyo resultado es la polarización.A su juicio, León XIV no ofreció soluciones inmediatas, sino una invitación a la escucha mutua y al diálogo. Pese a reconocer que la confrontación política no desaparecerá “de la noche a la mañana”, Argüello ha interpretado la acogida dispensada al Papa como un signo de esperanza. “Por mal que veamos las cosas, por troceado que parezca nuestro proyecto común como nación, creo que hay esperanza”, ha resumido.El presidente de la CEE ha vinculado ese mensaje con la necesidad de impulsar acuerdos de largo alcance para afrontar desafíos como las migraciones, la inteligencia artificial o la crisis del Estado del bienestar. En este sentido, ha reivindicado la idea de un “nuevo contrato social”, una reflexión que, según ha destacado, también compartieron sindicatos y organizaciones empresariales durante la visita papal. “Hay asuntos de corto plazo, de medio plazo y de largo plazo”, ha señalado, antes de defender respuestas que trasciendan los ciclos electorales.Durante la comparecencia, Argüello también ha rectificado la interpretación de unas declaraciones suyas cuando aseguró que “la salida a este bloqueo institucional es dar voz a los ciudadanos”. Este martes ha negado que aquellas palabras implicaran una petición de elecciones anticipadas. “Nunca he pedido elecciones”, ha afirmado, al tiempo que ha acusado a algunos medios de “falsear” sus declaraciones. “Me he remitido siempre a la Constitución, que prevé moción de confianza, moción de censura y elecciones generales. Pero no para pedir o no pedir, porque eso no me compete a mí”, ha añadido.Para ilustrar la necesidad de acuerdos duraderos, Argüello ha recurrido a la metáfora de la Sagrada Família. Del mismo modo que el templo barcelonés ha requerido más de un siglo de construcción, ha señalado, la elaboración de un nuevo marco de convivencia exige una mirada que vaya más allá de los horizontes políticos inmediatos. “Hay una propuesta católica para la complejidad y una propuesta de largo plazo”, ha concluido.Argüello matiza: “Nunca he pedido elecciones”En el balance organizativo de la visita, el coordinador general adjunto, Yago de la Cierva, ha agradecido la colaboración prestada por las distintas administraciones e instituciones implicadas. Ha destacado en particular el apoyo del Gobierno, a través de los ministerios de la Presidencia y del Interior, así como la implicación de las administraciones de Catalunya y Canarias y de los benefactores privados, “en su mayoría católicos”, que han contribuido a financiar el viaje. También ha reconocido el papel desempeñado por los medios de comunicación y ha reservado un agradecimiento especial para Felipe VI por facilitar el desplazamiento final del Pontífice. “Esperamos ver al Papa en Santiago de Compostela el año que viene”, ha afirmado.Por su parte, el coordinador general de la visita, Fernando Giménez Barriocanal, ha detallado que el 45% del presupuesto ha procedido de benefactores privados, el 30% de fondos propios de la Iglesia, el 20% de aportaciones de las administraciones y el 5% restante de colectas específicas organizadas con motivo de la visita. Según ha explicado, más de cuarenta grandes empresas han colaborado económicamente con la organización. Barriocanal también ha hecho autocrítica y ha pedido “perdón” por los errores cometidos, especialmente por haber sometido al Pontífice a una agenda que ha considerado excesivamente exigente. “Se han hecho cosas mal y hemos aprendido”, ha admitido, antes de subrayar como principal balance positivo que León XIV “ha llegado al corazón de tanta gente”.Niega “vetos” a las víctimas de abusosArgüello ha asegurado que “no ha habido una cuestión de veto” hacia ninguna asociación de víctimas de abusos sexuales a la hora de reunirse con el papa León XIV durante su viaje apostólico a España.“Nuestra experiencia nos dice que muchas de las víctimas no están asociadas y, por tanto, no ha habido una cuestión de veto, ni de decir estas asociaciones que surjan o no, sino de decir cuál podría ser ese criterio”, ha explicado Argüello al indicar que las seis víctimas con las que se reunió el papa en Madrid fueron propuestas por el Defensor del Pueblo, las diócesis, la Conferencia Episcopal y el proyecto Repara de atención a afectados del Arzobispado de Madrid.Ha valorado el arzobispo de Valladolid que el papa reconociera en su visita a la sede de la Conferencia Episcopal el trabajo que se ha hecho en los últimos años con las víctimas de abusos sexuales, aunque ante los obispos españoles León XIV también les pidió que respondan a la “plaga” de los abusos con la escucha, la verdad, la justicia y la reparación.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro