En la larga cola para coger el tren en Manhattan, rumbo a Meadowlands, en Nueva Jersey, donde se ubica el estadio de “Nueva York” en el que se disputa el Mundial, se produce un fenómeno extraño. Hay muchos aficionados franceses pero llevan camisetas en su mayoría con nombres de otra época: Platini, Zidane, Henry, Ribery, Benzema. Cuesta encontrar a uno del presente.Es como si hubiera una añoranza por el pasado, a pesar de que los galos cuentan hoy con un equipo plagado de figuras, como Ousmane Dembélé, el Balón de oro, Kylian Mbappé, tercer máximo goleador en Europa, o los virtuosos Désiré Doué y Michael Olise, lo que hace que sean grandes favoritos.Mbappé se convierte en el máximo goleador de la selección francesa, superando a GiroudDespués de una jornada sorprendente como la del lunes, en que los cuatro partidos acabaron en empate, los franceses debutaron contra Senegal y les llevó más de una hora romper el cerco con un gol de Mbappé.Barcola amplió la diferencia, la recortó en el descuento Mbaye y la volvió a ampliar Mbappé, un 3-1 definitivo con el que, además, superó a Giroud como máximo goleador de la selección francesa y se queda a solo dos de Klose como anotador en Mundiales.Senegal se mostró en los 45 minutos iniciales como un equipo bien armado, con jugadores físicos que saben tocar y una buena defensa, mientras que Francia, con un póker de delanteros de lujo, se mostró obtuso en la primera parte, carente de juego, con un mediocampo que no era capaz de crear nada interesante. De hecho el empate a cero en el descanso se debió al desacierto de los senegaleses. Los franceses no tuvieron oportunidades, pero los africanos hicieron un tiro al palo y un fallo casi a puerta vacía casi al final.Olise hace todo un recital de regates y de asistencias una vez que se reubicó en el centro“Allez Senegal”, gritaban los aficionados de los Leones de Teranga. “Es una Copa del Mundo y puede pasar todo, mira lo que ocurrió con España”, dijo un aficionado africano. “Y no te olvides que somos los campeones de África (no oficialmente) y que ya ganamos una vez a Francia”, terció su amigo.Pero la vuelta de vestuarios fue otra historia. Olise la tuvo nada más empezar la segunda parte, con un disparo que despejó como pudo el meta Mendy. Y después de un par de penetraciones de Senegal, Mbappé rozó el gol, a pase de Olise, y de nuevo Mendy fue un muro.Al minuto 59, la polémica. Penetración de Mbappé y caída en el área. Tras la revisión, nada. De inmediato, asistencia de Olise y el delantero del Madrid que no llega. A la siguiente sí funcionó la combinación entre los mismos protagonistas. Mbappé anotó, aunque si Francia había mejorado se debía a que Olise se ubicó por el centro y transformó el partido.El tramo final resultó frenético, con tres goles y la confirmación de que Francia está ahí.