La baja de la inflación volvió a ocupar el centro del debate económico, aunque para distintos analistas el dato positivo convive con un problema de fondo: el deterioro del consumo, la caída de la inversión y la pérdida de puestos de trabajo.
En diálogo con Canal E, la economista Carolina Manucci advirtió que el programa económico enfrenta el desafío de estabilizar precios sin asfixiar la actividad. Según planteó, el objetivo no debería limitarse a reducir la nominalidad, sino también a encontrar un nivel de inflación compatible con la recuperación del empleo, el salario real y la inversión.
La baja de la inflación y el consumo deprimido
Manucci sostuvo que el Gobierno busca ubicar la inflación mensual cerca del 2%, pero advirtió que ese resultado llega en un contexto de actividad debilitada.
"Es un 2% mensual con un consumo deprimido", señaló al describir el dilema actual. Para la economista, podría ser más conveniente sostener una inflación algo superior si eso permitiera una economía más dinámica.











