La inflación de mayo registró una suba del 2,1%, por debajo del 2,6% de abril, consolidando una tendencia de desaceleración que, según Pedro Gaite, refleja los efectos de la política económica vigente. El economista consideró que los últimos datos son alentadores y remarcó que "este dato y el del mes anterior son buenos, reflejan que, evidentemente, se tocó un pico en marzo y que retoma ese sendero decreciente".
Sin embargo, el especialista llamó a la prudencia respecto de las expectativas futuras. "No veo que esa inflación que cayó del 3,4 al 2,6 al 2,1 siga cayendo medio punto por mes", afirmó, aunque destacó como un dato relevante que "se haya perforado el 2,5%, que era un poco el piso inercial que se veía habiendo".
Las claves detrás de la desaceleración de los precios
Para Gaite, la baja de la inflación responde a una combinación de factores económicos. "Creo que si sigue la política actual y no hay, sobre todo, saltos cambiarios, está todo dado para que la inflación siga bajando un poquitito todos los meses", explicó.
Entre los elementos que contribuyen a este proceso mencionó la apreciación cambiaria, las paritarias en torno al 2%, la caída del consumo, la apertura comercial y las políticas fiscal y monetaria contractivas. Además, señaló que "tenemos el ancla cambiaria operando fuerte, tenemos ancla salarial", factores que, a su entender, ayudan a contener los aumentos de precios.











