OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.El ecosistema de los medios digitales locales acaba de dar un nefasto ejemplo de lo que nunca debería ser la gestión del bienestar humano, escribe Waldemar Serrano16 de junio de 2026 - 1:00 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Uno de los aspectos más devastadores del incidente fue el momento en que la víctima lloró de frustración, opina Waldemar Serrano (Suministrada)Puerto Rico atraviesa una de las crisis de salud mental más agudas de su historia, afectando de manera desproporcionada y letal a la población masculina. Mientras intentamos derribar el estigma cultural de que “los hombres no lloran”, promoviendo espacios de regulación emocional, el ecosistema de los medios digitales locales acaba de dar un nefasto ejemplo de lo que nunca debería ser la gestión del bienestar humano en una plataforma de alto alcance.Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad