La organización del Mundial 2026 contempla procedimientos específicos para proteger a decenas de miles de aficionados ante tormentas eléctricas, uno de los fenómenos climáticos considerados de mayor riesgo durante el torneo.La suspensión temporal del partido entre Palmeiras y Al Ahly en el Mundial de Clubes 2025 dejó una imagen que podría repetirse durante la próxima Copa del Mundo.El encuentro disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey fue interrumpido durante cerca de 60 minutos debido a una alerta de tormenta eléctrica en los alrededores del estadio.PublicidadEse antecedente forma parte de los escenarios analizados en el estudio Extreme Weather Preparedness for World Cup Cities (EWP4WCC) Pilot Training, elaborado por la Columbia Climate School National Center for Disaster Preparedness.El documento identifica a los rayos como una de las principales amenazas meteorológicas para las sedes del Mundial 2026 y plantea una serie de protocolos para reducir riesgos tanto dentro de los estadios como en los sistemas de transporte.Los especialistas advierten que el peligro no se limita al terreno de juego.PublicidadPublicidadLas filas de ingreso, controles de seguridad, plazas exteriores, estacionamientos, estaciones de transporte y zonas de circulación también forman parte de los espacios más vulnerables durante una tormenta.Cuándo se activa una alertaSegún el estudio, las autoridades deben comenzar a tomar precauciones cuando se detectan descargas eléctricas dentro de un radio de 20 millas del estadio.La situación se vuelve más delicada cuando entre el relámpago y el trueno transcurren menos de 30 segundos.Ese cálculo indica que la tormenta se encuentra a menos de seis millas de distancia y que las personas deben dirigirse inmediatamente hacia áreas seguras.Las actividades al aire libre no podrán reanudarse hasta que hayan pasado aproximadamente 30 minutos desde el último trueno escuchado.Las medidas de precaución previstas para el MundialEl estudio detalla una serie de acciones que deberán estar preparadas antes y durante los partidos:PublicidadMonitoreo permanente de tormentas mediante sistemas de detección de rayos y servicios meteorológicos especializados.Vigilancia constante de alertas, avisos y advertencias emitidas por organismos meteorológicos.Suspensión inmediata de actividades al aire libre cuando se observen rayos o se escuchen truenos.Traslado rápido de espectadores, trabajadores y voluntarios hacia zonas cubiertas.Evaluación previa de la capacidad de refugio en estadios y centros de transporte.Simulacros de evacuación y resguardo antes del inicio del torneo.Mensajes de emergencia preparados con anticipación en varios idiomas.Coordinación entre administradores de estadios, organismos de emergencia y operadores de transporte.Identificación de rutas de evacuación para evitar cuellos de botella.Control permanente de accesos, túneles, escaleras, rampas y áreas de concentración de público.Protocolos especiales para personas con movilidad reducida y grupos vulnerables.Posibilidad de retrasar o aplazar encuentros si las condiciones representan un riesgo para los asistentes.El desafío de mover a miles de personasUno de los principales problemas identificados por los expertos es la movilización simultánea de grandes multitudes.En un estadio con más de 60.000 espectadores, una orden de resguardo puede provocar congestiones en puertas, escaleras y corredores.Por esa razón, los organizadores deberán calcular con anticipación cuánto tiempo necesita una persona para desplazarse desde las tribunas, áreas comerciales o zonas de servicios hasta un lugar seguro.El informe también recomienda analizar los puntos donde podrían generarse aglomeraciones peligrosas durante una evacuación.No solo dentro de los estadiosLa planificación incluye estaciones de tren, paradas de autobús y centros de transporte utilizados por los aficionados.Según los especialistas, las tormentas eléctricas pueden afectar la operación de sistemas ferroviarios y dejar expuestas a miles de personas en plataformas descubiertas.Por ello, las ciudades anfitrionas deberán evaluar la capacidad de refugio de terminales y estaciones, además de preparar rutas alternativas en caso de interrupciones.Preparados para decisiones de última horaEl estudio señala que los organizadores locales también deben estar listos para adaptarse a posibles cambios de programación.En situaciones extremas, la postergación de un partido puede convertirse en la medida más segura.Para esos escenarios, se contempla la reorganización de personal, transporte, servicios de emergencia y operaciones logísticas. (D)