Las intensas olas de calor en América del Norte ya representaban una preocupación central para los seleccionados y los simpatizantes en la antesala de la Copa del Mundo 2026. Sin embargo, las miradas del Comité Organizador se posaron ahora sobre otro fenómeno climático: las tormentas eléctricas, las cuales amenazan con generar interrupciones prolongadas y retrasar los partidos durante varias horas debido a las estrictas políticas de prevención vigentes en territorio estadounidense. Según los datos revelados por un informe de The Athletic, reproducido por cables internacionales, las normativas locales de seguridad estipulan que un encuentro deportivo al aire libre debe suspenderse de forma inmediata si se detectan descargas eléctricas o rayos en un radio de ocho millas (aproximadamente 13 kilómetros) respecto de las instalaciones del estadio. La activación de esta alerta meteorológica conlleva el retiro obligatorio de los futbolistas, los cuerpos técnicos y el equipo arbitral hacia los vestuarios. En paralelo, las autoridades de los recintos están obligadas a coordinar la evacuación de los aficionados hacia áreas techadas y seguras dentro de la estructura edilicia para evitar accidentes.
Alerta en la Copa del Mundo por el estricto protocolo contra tormentas eléctricas que rige en Estados Unidos
Las normas de seguridad norteamericanas obligarán a suspender partidos si caen rayos a menos de 13 kilómetros. La FIFA no tiene un límite de tiempo para cancelar los juegos.
















