La patronal de la ingeniería Tecniberia tiene a los mandos desde este martes a su primera presidenta, Rosalía Gil-Albarellos. La asamblea general en que ha tomado el relevo de manos de Joan Franco le ha servido para hacer una llamada a frenar mecanismos de contratación pública que incentivan los precios a la baja. Preocupan los márgenes de las compañías privadas que trabajan para el sector público.Gil-Albarellos ha asumido el cargo a los 62 años de edad con el citado alegato en favor de la viabilidad del sector. “No podemos seguir tolerando que los pliegos de contratación pública premien la oferta más barata por encima de la calidad técnica. Competir al precio más bajo no es sostenible: deprime los márgenes, ahoga la innovación y precariza el sector. Exigiremos que el talento y el conocimiento de la ingeniería privada se valoren con criterios de solvencia técnica real”, ha prometido en su primer discurso ante la asamblea.En busca de evitar la guerra de ofertas en los concursos de ingeniería, Tecniberia ha venido insistiendo en la necesidad de ponderar las propuestas técnicas muy por encima de las económicas, con una relación de 80%-20% frente al práctico equilibrio actual. De este modo, se conseguirían ofertas cercanas a los presupuestos de licitación que propone la Administración y se evitarían sobrecostes posteriores en la ejecución de las obras.Una de las tareas que Gil-Albarellos toma de manos de su antecesor es la de defender al sector privado de las encomiendas de gestión o adjudicaciones directas a medios propios de la Administración, como Ineco o Tragsa, “que restan mercado a la iniciativa privada”. Tecniberia, ha insistido su nueva presidenta, es “dique de defensa” para decenas de compañías de ingeniería. Esta ingeniera de montes y especialista en ingeniería del Medio Ambiente y Sostenibilidad también se ha referido al momento desafiante que atraviesa el sector por nuevas exigencias económicas, tecnológicas y de sostenibilidad. La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) ha sido citada como una oportunidad. “La Inteligencia Artificial no va a sustituir a la ingeniería, pero sí va a transformar la forma en que diseñamos, planificamos, analizamos y gestionamos proyectos”, ha advertido.Joan Franco ha cumplido su etapa de cuatro años al frente de Tecniberia, en la que ha plantado cara a la creciente presencia de los medios propios de la administración en la contratación pública; ha trabajado para volver a reunir bajo el mismo paraguas a distintas asociaciones de la ingeniería, y ha puesto entre las prioridades del sector tanto la retención del talento como la internacionalización. Su sucesora ha resaltado que esta industria no es una más: “La ingeniería es un pilar esencial para el desarrollo económico, la competitividad y la sostenibilidad de un país. Está presente en las infraestructuras que utilizamos cada día, en la transición energética, en la digitalización y en la proyección internacional de España”.Para Rosalía Gil-Albarellos, la contratación pública debe evolucionar para no ejercer una presión insoportable sobre los márgenes que termine descapitalizando al sector con la fuga de talento. Otro de los desafíos que asume es el de colocar a Tecniberia cerca de los centros de decisión económica, regulatoria e institucional, reforzando la interlocución con las administraciones públicas y los organismos reguladores.