Ingeniero de formación, Joan Franco finalizará esta semana su etapa como presidente de la asociación de empresas del gremio, Tecnibera. Satisfecho por haber defendido los intereses de las ingenierías, se declara “fan de las patronales” por su contribución a dinamizar los sectores y se muestra satisfecho con el esfuerzo de recuperar a muchos asociados que se dieron de baja durante el periodo de la pandemia.“En España, hay una obsesión por contratar barato y nuestras compañías se ganan mejor la vida fuera”¿En qué momento se encuentran las empresas de ingeniería?No es malo, hemos atravesado etapas mucho peores. Tenemos empresas centenarias, es un sector que viene muy rodado y ha superado muchas crisis. El sector está muy fuerte en el mercado exterior, donde las empresas asociadas a Tecniberia obtienen el 70% de las ventas, pero está algo más débil en el interior.¿A qué se debe esta debilidad?Las empresas contratan de manera recurrente a precios bajos, a veces porque son los precios de salida y otras porque las rebajas que hacen las propias empresas para acceder a estos concursos son muy importantes. Reclamaría una mejora de las condiciones contractuales a todos los niveles de la administración pública: estatal, autonómica y local. Hay una obsesión por contratar a precios baratos, y la ingeniería es un sector basado en el conocimiento. Nuestras compañías se ganan la vida mejor en el extranjero que en España, y muchas veces los beneficios obtenidos fuera sirven para compensar pérdidas del mercado nacional.¿Hasta qué punto es un problema?Es la base de muchísimos otros problemas, muy grandes, y de difícil solución. Por ejemplo, hay pocas vocaciones en la gente joven que tengan que ver con la ingeniería. ¿Por qué? Hay un motivo fundamental, que es la retribución económica a la gente joven. Los salarios que reciben de inicio son bajos, pero no lo son porque las compañías se dediquen a explotar al personal, sino porque no tienen capacidad de retribuir adecuadamente. Y esta capacidad viene cuando tus recursos son los que tienen que ser. Si las ingenierías se quedan sin jóvenes, nos quedamos sin el combustible que necesitamos en las empresas. Si no somos capaces de solucionar este problema, iremos perdiendo posiciones en el ranking mundial.¿Tan importante son las ingenierías?Es un sector que abre la vía a otras empresas. La ingeniería suele ser punta de lanza en la entrada en muchos países. Abre selva en muchos países y a partir de ahí vienen otras compañías de otros sectores empresariales para invertir. Creo que es un sector que debe ser cuidado. Y el problema que tenemos es el de las rebajas desaforadas.¿Rebajas desaforadas se puede traducir por ofertas temerarias?No es lo mismo, oferta temeraria es todavía más desaforado, es ya una oferta insoportablemente baja. Puede ser una baja importante sin llegar a ser temeraria. Temeraria es lo peor.Tras la invasión de Ucrania, las constructoras piden una revisión excepcional de precios en la obra pública y una indexación de contratos a la inflación. ¿La ingenierías están alineadas con esta reivindicación?No solo eso. Hemos pilotado muchas veces estas reivindicaciones a la administración pública. Hace mucho tiempo que estamos pidiendo la revisión de precios de los salarios de las personas. En un contrato de ingeniería que dure 80 o 90 meses, sin revisión de precios, va a ser extremadamente difícil que el personal que tengas ubicado en aquel contrato pueda tener revisiones salariales. Es un tema enormemente delicado. Lo venimos reivindicando desde hace mucho tiempo.La Generalitat ha anunciado un plan de concesiones de 3.000 millones para invertir en infraestructura. ¿Qué le parece?La ingeniería lo ve con muy buenos ojos. El mundo concesional para nosotros es enormemente interesante y es una fórmula en la que España últimamente se ha prodigado muy poco. Facilita una mayor inversión y hay dinero en la sociedad dispuesto a invertir en infraestructuras. Es una magnífica noticia la del president Salvador Illa.Otro caballo de batalla es el abuso por parte de las administraciones públicas de medios propios en los contratos públicos. ¿Se necesitan cambios regulatorios?Nosotros no tenemos un problema con el uso de los medios propios. Todos los países modernos del mundo tienen medios propios. Tenemos un problema importante con el abuso de los medios propios, con su contratación excesiva. La propia legislación española ya regula cómo se tienen que contratar: en situaciones de emergencia o por seguridad o cuando el mercado no da alternativas eficientes. Este último escenario en España es imposible, hay un elenco de compañías superextenso, reconocido mundialmente. Y los otros dos, los hemos tenido, como en la dana, pero usar los medios propios fuera de estos escenarios no tiene sentido. Con dinero público se está haciendo la competencia al sector privado. Estas no son las reglas del juego. La administración tiene la obligación de activar su sector privado. Nos estamos tirando piedras sobre nuestro tejado.¿Más competencia o campeones nacionales de ingeniería?Existe mucha competencia en el sector de la ingeniería. La ingeniería española es bien recibida en todos los países del mundo. Es una ingeniería que ocupa una posición de liderazgo. En cada concurso que nos saca la administración pública nos presentamos decenas de compañías. Lo que ocurre, y perdonen que vuelva otra vez a lo mismo, pero es que lo llevo clavado en el alma, es que al final se impone la oferta más barata y no la mejor. Si te van 35 empresas a un contrato, hazlas competir por calidad, porque esto al final es lo que hace crecer la potencia de un sector. La consecuencia es que haya empresas cada vez más potentes a nivel mundial.¿Hay riesgo de fuga de talento o necesidad de traer ingenieros de otros países?Las dos cosas. Está el famoso fenómeno del drain brain , sobre todo porque somos poco competitivos en salarios. Hemos de serlo para retener y para agradar a la gente más joven. La ingeniería te enseña a pensar. Muchos ingenieros e ingenieras completan su formación en una escuela de negocios y no acaban trabajando de lo que han estudiado. Si el mundo de las Big Four te paga dos o tres veces más, pues al final te vas.¿Cómo impacta la IA en la ingeniería?De manera importantísima. Ya es una herramienta de primera fila al igual que la sensorización de infraestructuras, la internet de las cosas para el mantenimiento predictivo, la digitalización, los gemelos digitales o el blockchain .¿Han sacado las ingenierías buen partido de los fondos europeos?Los recibimos como agua de mayo. Lo hemos notado. Menos de lo que creíamos, también. Estos fondos tenían un título con muchas erres. Resiliencia, Recuperación y Transformación. En las dos primeras pueden apreciarse avances, pero tengo dudas acerca de los resultados en la T, en que haya una transformación de la economía.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión
“Si las ingenierías quedan sin jóvenes, no hay combustible”
El representante de las empresas de ingeniería lamenta que las administraciones valoren más el precio que la calidad y abusen de medios propios









