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En medio de un panorama crítico por las manifestaciones que superan los 40 días, el Gobierno de Bolivia fue denunciado por una delegación internacional de derechos humanos que fue deportada tras ser retenida en el aeropuerto de El Alto. Juan Marino, diputado nacional de Unión por la Patria en Argentina, formaba parte de esta comitiva.
“Exigimos que la CIDH y la ONU se establezcan urgentemente en territorio boliviano. La Misión, conformada a petición de organizaciones de derechos humanos, diputados, sindicatos y organizaciones sociales, continuará recibiendo denuncias y abogando por el respeto de los derechos humanos del pueblo hermano boliviano”, indicó el político en su cuenta de X, antes Twitter.
Por su parte, la exdiputada argentina Mercedes Trimarchi calificó la acción como una “demostración de una violación del derecho internacional, pero sobre todo de autoritarismo por parte del gobierno de Rodirgo Paz”. Además, durante el mismo comunicado responsabilizó por la “integridad física” de las personas que formaron parte de este intento de ayuda.
Según reportó TeleSur, el objetivo de esta comitiva era denunciar las graves violaciones posibles a los derechos humanos durante las acciones del Gobierno contra los protestantes.














