Los cortes de ruta aislaron a La Paz y El Alto durante más de un mes y provocaron escasez de alimentos, combustibles y medicinas (AP)El gobierno de Bolivia comunicó que esta gestionando la salida inmediata de extranjeros identificados como participantes en las protestas que exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en un contexto de crisis social, política y humanitaria que se agravó en las últimas semanas. El gobierno, a través del canciller Fernando Aramayo, sostuvo que varias personas ingresaron con visa de turista y luego realizaron acciones de injerencia en la política nacional.“Esta es la prueba más clara de que este es un proceso de desestabilización de nuestra democracia. ¿Qué tendría que hacer un funcionario extranjero azuzando a nuestra población y queriendo atizar aún más un escenario de polarización?”, declaró Aramayo.PUBLICIDADLas autoridades bolivianas solicitaron la expulsión de esos activistas al considerar que su presencia constituía una prueba de un proceso de desestabilización de la democracia mediante injerencia externa. El Ejecutivo afirmó que la intervención de actores extranjeros atentó contra la soberanía y dañó la política interna.“¿Cuál es la intención de dar espacio y cabida a estos actores extranjeros que están viniendo a dañar nuestra democracia? Hablamos tanto de soberanía y les estamos dando palestra para que vengan y dañen nuestra soberanía y nuestra política interior”, agregó.PUBLICIDADEl canciller Fernando Aramayo denunció la injerencia de extranjeros en las recientes protestas sociales en Bolivia (Reuters)El Ejecutivo cuestionó la participación de figuras extranjeras en asambleas sindicales y reuniones de protesta, y puso como ejemplo la presencia del político argentino Sebastián Copello, del Partido Obrero - Frente de Izquierda, en la Central Obrera Boliviana (COB), que rechazó el diálogo con el Gobierno y mantuvo la exigencia de dimisión de Paz.También mencionó el caso de la argentina Mercedes Trimarchi, vinculada a Izquierda Socialista, quien participó en un mitin en El Alto y luego abandonó el país tras reclamos oficiales.PUBLICIDADLas protestas y bloqueos de caminos, encabezados por sectores campesinos, la COB y seguidores del expresidente Evo Morales, se extendieron a siete de las nueve regiones del país. Los manifestantes exigieron como única demanda la renuncia del presidente Paz.La medida ocasionó escasez de combustibles, alimentos y medicinas, especialmente en La Paz y El Alto, que quedaron aisladas durante más de un mes.PUBLICIDADLa situación en La Paz se volvió crítica. Las autoridades locales declararon la emergencia sanitaria y humanitaria por 90 días debido al desabastecimiento de suministros médicos. Los hospitales resolvieron priorizar las cirugías de emergencia porque el oxígeno medicinal solo alcanzaría para dos o tres días.La Paz declaró la emergencia sanitaria por la escasez de oxígeno medicinal y otros insumos críticos en hospitales públicos (Reuters)Decenas de intervenciones quirúrgicas se reprogramaron y algunos pacientes no lograron llegar a los centros de salud por los cortes de ruta. La Defensoría del Pueblo registró siete fallecidos, además de 23 heridos y 321 detenidos; la mayoría de las muertes se atribuyó a la falta de atención médica derivada de los bloqueos.PUBLICIDADEl impacto de las protestas también se reflejó en el abastecimiento de alimentos y combustibles, con pérdidas económicas estimadas en 2.000 millones de dólares. Pese a la gravedad de la situación, las organizaciones movilizadas decidieron contPor su parte, esta jornada, la Justicia boliviana anuló de forma temporal las órdenes de detención contra dos dirigentes clave de las protestas sociales, Mario Argollo y Vicente Salazar, quienes habían condicionado su participación en el diálogo a la suspensión de esos mandamientos, pero ambos evitaron presentarse a la mesa convocada por el gobierno.PUBLICIDADLa presidenta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, Margoth Pérez, aclaró que la anulación no resultó definitiva y que la Fiscalía mantiene la facultad de reactivar los procesos una vez subsane las observaciones legales, por lo que la situación jurídica de los líderes sindicales aún permanece abierta en medio de la crisis que paralizó a Bolivia con bloqueos y protestas.(Con información de EFE)