Con la llegada del verano, la preocupación por los incendios forestales vuelve a aumentar. Con el objetivo de reforzar la prevención y acelerar la respuesta ante posibles focos de fuego, el Parc Natural de la Serra de Collserola ha puesto en marcha, junto a Mobile World Capital Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), un proyecto piloto basado en inteligencia artificial para la detección temprana de incendios. La iniciativa utiliza la tecnología Pantera, desarrollada por la empresa brasileña Umgrauemeio y empleada desde hace años en distintos biomas del país, incluida la Amazonia. La solución fue reconocida con el Barcelona Horizon Award de los MWCapital Awards, un galardón que impulsa la implantación en Barcelona de tecnologías innovadoras para su validación en entornos reales. “Es una tecnología que se adapta a distintos contextos geográficos y culturales”, explica Osmar Bambini, director de innovación y sostenibilidad de Umgrauemeio. En Collserola, la prueba piloto se desarrollará durante toda la campaña de verano de prevención, detección, respuesta y análisis de incendios forestales, entre el 10 de junio y el 30 de agosto.El sistema funciona a través de una red de vigilancia integrada que combina la captura de imágenes con algoritmos entrenados a partir de años de experiencia acumulada en Brasil. Según Bambini, las cámaras, instaladas en dos puntos del parque, son capaces detectar posibles columnas de humo, analizando las imágenes en menos de tres minutos y alertar a los equipos de vigilancia. Su objetivo es anticipar riesgos de incendio y reducir su impacto ambiental mediante una gestión más eficiente del territorio. El algoritmo interpreta las imágenes captadas con un alcance de hasta 20 kilómetros. Cuando detecta una posible columna de humo, activa un segundo proceso automático de verificación antes de emitir la alerta definitiva. “Todo el proceso es muy rápido. Se detecta, se activan las alertas visuales y sonoras en la central y, desde allí, se distribuye la información a las instituciones”, explica Bambini.La herramienta combina variables como la velocidad del viento, la humedad y la cantidad de material combustible disponible. También distingue entre fuegos activos e inactivos y es capaz de discriminar el humo provocado por un incendio del generado por otras actividades menores, antes de activar el protocolo de emergencia. “Las detecciones por satélite llevan más tiempo, a veces más de una hora”, sostiene Bambini al comparar el sistema con otras herramientas de vigilancia.Para Raimon Roda, director gerente del Consorci del Parc Natural de la Serra de Collserola, la incorporación de nuevas tecnologías puede contribuir a mejorar la capacidad de respuesta ante los incendios. “La idea de incorporar nuevas metodologías que ayuden a tomar decisiones rápidas y a que la atención a los incendios gane eficacia es siempre positiva”, afirma.Por el momento, el proyecto ha instalado dos cámaras en puntos estratégicos del parque. Su ubicación se ha definido teniendo en cuenta la topografía de Collserola, las zonas de mayor visibilidad y las áreas de sombra, en coordinación con los equipos técnicos del parque. El sistema complementará el trabajo habitual de vigilancia, que actualmente cuenta con cerca de 20 personas dedicadas al control manual de posibles focos.La tecnología de Pantera se utiliza actualmente en todos los biomas brasileños y en contextos muy diversos, desde explotaciones agrícolas privadas en el sudeste y centro-oeste del país hasta comunidades indígenas y ribereñas de la Amazonia y el Pantanal, un total de 39 millones de hectáreas. “Nuestro modelo de algoritmo fue entrenado con más de 20.000 detecciones de fuego en Brasil. Y la creación de este modelo de propagación del fuego es muy importante para apoyar a los equipos de bomberos”, señala. Además, el sistema contempla el envío de alertas a vecinos mediante una aplicación móvil o grupos de WhatsApp en situaciones consideradas críticas.Aunque el software fue el ganador de la pasada edición de los MWCapital Awards, su despliegue operativo en Barcelona se ha retrasado hasta este verano debido a que la época de mayor riesgo de incendios era el momento más adecuado para poner a prueba la tecnología en condiciones reales, según explican desde la organización del Mobile World Capital.La prueba llega además tras un verano marcado por grandes incendios forestales en distintas partes de España y en un contexto de creciente preocupación por los efectos del cambio climático. La Organización Meteorológica Mundial ha advertido del aumento de fenómenos extremos, entre ellos los incendios forestales favorecidos por la combinación de sequías prolongadas y temperaturas cada vez más elevadas.Bambini considera que la experiencia acumulada en Brasil puede aportar aprendizajes útiles, aunque destaca una diferencia importante respecto al contexto español: la proximidad entre los espacios naturales y las zonas urbanizadas. “Cataluña es más crítico porque la presión urbana es más complicada. Es un área donde la vida humana está más en riesgo con los incendios y por eso es más crítico”, afirma en referencia a los vecinos del parque.