Holly Butcher era una joven deportista que llevaba una vida saludable, en Australia, su país natal. Hasta que a sus 25 años el diagnóstico de un cáncer poco frecuente y con mal pronóstico,el sarcoma de Ewing, irrumpió y cambió por completo sus perspectivas.Con mucha fuerza, enfrentó los tratamientos y cuando, un año y medio después, su final era una certeza escribió una conmovedora carta.Ante la sensibilidad de sus palabras, la familia decidió hacer circular el texto. La repercusión no tardó en llegar y se volvió una lección de vida viral. A ocho años de la difusión, las redes y portales de noticias volvieron a publicar estas reflexiones que no dejan de emocionar y son un “despertador” para ordenar las prioridades."Las palabras de Holly llenaron de orgullo a nuestra familia y por eso las compartimos", dijo su hermano mayor, Dean, al sitio ABC News cuando la carta empezó a recorrer millones de dispositivos alrededor del mundo.Las reflexiones sobre la vida de una joven con cáncer terminal"Es extraño darse cuenta y aceptar la propia mortalidad a los 26 años. Es una de esas cosas que uno ignora", comenzó diciendo, tal como replicó ABC News."Los días pasan y uno simplemente espera que sigan pasando, hasta que ocurre lo inesperado".“Así es la vida. Es frágil, preciosa e impredecible, y cada día es un regalo, no un derecho. Ahora tengo 27 años. No quiero irme. Amo mi vida. Soy feliz. Se lo debo a mis seres queridos. Pero el control está fuera de mi alcance”.Luego, animó a sus familiares y amigos a dejar de quejarse "por cosas ridículas". “Agradece ese pequeño problema y superalo”, sugirió.“Está bien reconocer que algo molesta, pero intentá no darle vueltas y que no afecte negativamente cotidianamente a los demás”.Butcher también aconsejó no "obsesionarse" con el cuerpo ni con la comida. "Te juro que no estarás pensando en esas cosas cuando te llegue el momento. Todo eso es tan insignificante cuando ves la vida en su conjunto".Otra de las sugerencias para sus familiares y amigos fue que usaran su dinero en experiencias y momentos en lugar de regalos.“Ah.... una última cosa: si pueden, hagan una buena obra por la humanidad (y por mí) y empiecen a donar sangre con regularidad”, escribió. “Les hará sentir bien, además de que salvarán vidas”.El cierre de su texto: "Hasta que nos volvamos a encontrar".Los sueños de Holly ButcherDespués de la viralización y fascinación por el mensaje de Holly, su hermano confesó a ABC: "En sus últimas semanas, me senté junto a su cama y le pregunté si tenía algún sueño importante que quisiera que yo intentara cumplir. Ella respondió alegremente: No. Iba a vivir una vida sencilla. No tenía grandes planes, solo quería ser feliz"."Resulta increíblemente irónico que una mujer contenta con las cosas sencillas de la vida, haya tenido un impacto tan grande", continuó.“Nos dejó un mensaje poderoso que caló hondo en personas de todos los ámbitos de la vida y de países de todo el mundo. Ese siempre será su legado", concluyó en esa nota Dean.