En 2005 el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó en el Congreso que "este Gobierno practica el buen gobierno" a propósito del Código de Buen Gobierno aprobado entonces y que él mismo se ha saltado según todos los indicios después del descubrimiento en Ferraz de la colección de joyas. El Código señalaba en el punto 6 de sus principios de conducta que "se rechazará cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía o préstamos u otras prestaciones económicas que puedan condicionar el desempeño de sus funciones, sin perjuicio de lo establecido en el Código Penal. En el caso de obsequios de mayor significación de carácter institucional se incorporarán al patrimonio del Estado". El acuerdo aprobado afectaba a los miembros del Gobierno, secretarios de Estado y altos cargos del Estado y de las entidades públicas estatales.Eran tiempos de concienciación sobre comportamientos honestos y de la llegada de un concepto como la responsabilidad social corporativa voluntaria y el entonces jefe de Gobierno quería presentarse como adalid de la transparencia.

El Código manifestaba que "la actuación ha de inspirarse y guiarse por principios éticos y de conducta que hasta ahora no han sido plasmados expresamente en las normas". El acuerdo no contemplaba ningún tipo de sanción o acción punitiva en caso de que no se observara. Solo recogía que el Consejo de Ministros conocerá "eventuales incumplimientos de los principios éticos y de conducta con el fin de analizar los procedimientos y actuaciones que pueden posibilitar su transgresión y proponer las medidas que se estimen convenientes". En la práctica, no tuvo consecuencias y no se conocen actuaciones de ningún tipo en este sentido.