Noelia L�pez (Efe) MadridActualizado S�bado,
junio
13:51Las joyas que la UCO hall� en la caja fuerte del despacho del expresidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero han puesto el foco en los obsequios que reciben muchos altos cargos en viajes y reuniones, una pr�ctica no regulada por ley hasta 2013 y todav�a bajo reglas difusas en algunas administraciones.El jefe del Ejecutivo, Pedro S�nchez, ha recordado esta semana que fue precisamente Zapatero quien impuls� la primera regulaci�n de esos regalos que han recibido todos los presidentes en la etapa democr�tica, �l tambi�n.En 2005 el Consejo de Ministros que presid�a Zapatero aprob� un 'C�digo de Buen Gobierno' para los miembros del Ejecutivo y los altos cargos que establec�a principios de transparencia y austeridad e indicaba que hab�a que rechazar cualquier regalo "que vaya m�s all� de los usos habituales, sociales y de cortes�a".Los obsequios "de mayor significaci�n de car�cter institucional" se incorporar�an al patrimonio del Estado.En 2013, ya con Mariano Rajoy en Moncloa, se recogieron esos principios en la vigente Ley de Transparencia, Acceso a la Informaci�n P�blica y Buen Gobierno.El caballo que Gadafi regal� a AznarEntre los obsequios m�s llamativos a un jefe del Gobierno est� el caballo que regal� el que fuera presidente de Libia Muamar el Gadafi a Jos� Mar�a Aznar durante una visita a Tr�poli en 2003.Se llamaba "El rayo del l�der", llevaba una montura bordada en plata y, tras llegar a Espa�a, se catalog� como bien propiedad de Patrimonio Nacional y qued� al cuidado del Escuadr�n de Caballer�a de la Guardia Civil en Valdemoro (Madrid).Tambi�n acab� en Patrimonio Nacional la residencia de La Mareta, (Lanzarote) que el rey Hussein de Jordania ofreci� en 1989 a su amigo el entonces rey Juan Carlos y donde han pasado d�as de vacaciones los ex presidentes Aznar, Zapatero y Pedro S�nchez.Los pa�ses �rabes suelen ser espl�ndidos. Cuando en 2018 el pr�ncipe heredero de Arabia Saud� Mohamen bin Salm�n visit� Espa�a entreg� al Rey unos gemelos, un reloj, un anillo, una pluma estilogr�fica y un rosario musulm�n; a la reina un conjunto de collar, pulsera, pendientes y anillo; y a las dos hijas, conjuntos similares.No se olvid� tampoco de los reyes em�ritos, ya que trajo para Juan Carlos y Sof�a sendos juegos de joyas.Listas p�blicas de regalosEsos regalos aparecen en uno de los inventarios que la Casa Real publica anualmente desde 2015, cuando aprob� una normativa que establece el registro y valoraci�n de los obsequios para incorporarlos a Patrimonio Nacional o donarlos a una entidad sin �nimo de lucro.Pero no todas las administraciones hacen p�blicos los obsequios que reciben.En una resoluci�n de 2023 el Consejo de Transparencia tir� de las orejas a Presidencia por no ofrecer esa informaci�n despu�s de que un ciudadano reclamara el listado de los regalos recibidos por Pedro S�nchez.Seg�n explic� entonces Moncloa, la clasificaci�n y valoraci�n de los objetos se hace cuando cada jefe del Ejecutivo deja el cargo, por lo que hasta entonces no hay inventario.El Consejo consider� que no era una pr�ctica acorde con las exigencias actuales de transparencia y rendici�n de cuentas y record� que otras instituciones s� publican sus regalos peri�dicamente.De la prohibici�n catalana a los 60 euros de MurciaVarias comunidades han aprobado reglas precisas sobre esta espinosa cuesti�n, intentando delimitar qu� regalo es m�s que una "cortes�a".La Generalitat de Catalu�a, por ejemplo, cuenta desde 2016 con un restrictivo c�digo que establece como regla general que los altos cargos y directivos del sector p�blico deben abstenerse de aceptar regalos; tampoco pueden admitir que empresas privadas o particulares paguen sus viajes, desplazamientos o alojamientos.Los obsequios de cortes�a conmemorativos se depositan en la administraci�n correspondiente y se publican, casi diariamente, en el portal de transparencia. El �ltimo anotado, este mismo viernes, es un plato t�pico de Singapur que regal� una delegaci�n del Ministerio de Sanidad de ese pa�s al responsable del Parque sanitario Pere Virgili de Barcelona durante una visita al mismo.La Xunta de Galicia tambi�n cuenta con un c�digo �tico propio y considera que un regalo de m�s de 90 euros excede de las costumbres y tradiciones sociales de cortes�a, por lo que no puede ser aceptado. Si se duda del precio, se debe entregar al organismo competente para que sea evaluado.Murcia ha rebajado ese tope y su nuevo c�digo obliga a rechazar cualquier regalo que supere los 60 euros. Adem�s, no se pueden acumular obsequios procedentes de la misma persona, organismo o empresa cuyo valor sume m�s de 100 euros en un a�o.













