Hace menos de un mes, el Ayuntamiento Barcelona comunicó la próxima apertura de un segundo centro de Atención, Recuperación y Acogida (SARA) para víctimas de violencia machista. Se ubicará en el Eixample y se unirá al que ya existe en Nou Barris. El anuncio parece que ha generado una respuesta positiva, pero aún así, deja dudas sobre la viabilidad para resolver los problemas que denuncian las trabajadoras del servicio desde hace años.PublicidadLa Sindicatura de Greuges de Barcelona publicó un informe en 2025 titulado Los servicios de atención a las violencias sexuales en la ciudad de Barcelona que concluía que a pesar del incremento anual de casos atendidos en todos los servicios, no se registraba un incremento equivalente de personal. El resultado de esta situación era saturación y burnout (o síndrome del trabajador quemado).Tanto es así, que en 2023 las trabajadoras municipales del SARA de Nou Barris, que abrió en 2014, convocaron una huelga denunciando "falta de personal" y estar sometidas a "niveles de estrés y burnout muy elevados" repercutiendo esto "en los procesos de recuperación de las mujeres".También apuntaban que aunque el centro está especializado en situaciones de riesgo, es decir, de muy alta vulnerabilidad, las usuarias no recibían la atención a tiempo por culpa de la saturación. Como consecuencia, la espera media para tener una primera visita con la psicóloga era de dos meses. La preocupación por los tiempos de espera quedaba reflejada también en el estudio de la Sindicatura de Greuges donde más de la mitad de los profesionales valoraba que el tiempo de espera era excesivo.¿La ampliación de plantilla soluciona los problemas de rotación?Tras unas negociaciones in extremis con el Ayuntamiento, la huelga se desconvocó y se amplió la plantilla con cinco personas nuevas, lo que el comité de huelga consideró "suficiente pero mejorable". En el manifiesto en el que llamaban a la huelga, afirmaban que el SARA sufría una "sobrecarga asistencial estructural" y que sin el incremento de plantilla no era posible afrontar la ampliación del servicio ya prevista.PublicidadUna ampliación que se traduce, entre otras, en la apertura del nuevo SARA en el Eixample. El Ayuntamiento ha acompañado la medida con un incremento de 14 profesionales del equipo de trabajadores del SARA entre los que hay trabajadores sociales, psicólogos, educadores, juristas y administrativos, una medida anunciada en mayo de 2026.La teniente de alcaldía del área de Derechos Sociales, Raquel Gil, ha declarado que "la ampliación no sólo refuerza la capacidad de respuesta del servicio, sino que también permite avanzar en la consolidación estructural de los equipos, reduciendo la dependencia de interinajes no estructurales y garantizando una mayor estabilidad profesional". Actualmente, en el servicio trabajan 36 profesionales en estructura y siete profesionales más en interinidad.Desde la Sindicatura de Greuges declaran a Públic que los servicios de atención a víctimas de violencia machista "son servicios muy saturados y con mucha demanda y que, además, hay mucha rotación y falta de formación". Es decir, "no se requiere una formación específica previa, y una vez se forman los profesionales en el servicio, se marchan". Esta es, precisamente, una de las conclusiones que extrae el estudio y una de las cuestiones que aún queda en el aire. ¿Realmente la ampliación de personal será suficiente para un número de casos que incrementa año tras año? Más personal, pero en constante rotación, ¿es la solución?PublicidadDistribución territorial y redes de trabajoFuentes de la concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Barcelona aseguran a Público que "esta nueva estructura permitirá una distribución territorial equilibrada en dos puntos Igualtat de la ciudad para hacer más accesible el servicio a las personas atendidas". Añade que "el nuevo modelo tiene como eje vertebrador el funcionamiento con equipos interdisciplinarios para ofrecer una atención integral a las mujeres, niños y adolescentes, de ahí la ampliación de las profesionales para garantizar un buen funcionamiento del nuevo modelo".Se prevé que el SARA actual dé cobertura a los distritos de Nou Barris, Sant Martí y Horta-Guinardó, dado que las mujeres y menores que proceden de estas zonas suponen el porcentaje más alto del total de casos, y que el nuevo del Eixample cubra el resto de distritos. Además, estará situado cerca del Hospital Clínic, referente en atención a víctimas de violencias sexuales, y permitirá establecer redes de trabajo para facilitar y mejorar la atención.En 2025 el SARA atendió a 1.280 personas, de las cuales 903 eran mujeres y 342 niños y adolescentes, entre los 0 y los 17 años. De estas, 256 mujeres con sus 207 niños fueron atendidos en dispositivos de acogida. El consistorio declara que "el SARA se encuentra en un momento de transformación del modelo para pasar de servicio de atención específica a servicio especializado. Así se equiparará a los Servicios de Intervención Especializada (SIE) en atención y recuperación de la violencia machista". El SIE es un servicio que depende de la Generalitat de Catalunya mientras que el SARA es un recurso municipal.El Ayuntamiento también ha hecho "mejoras en el dispositivo de acogidas de mujeres y niños con un incremento significativo de plazas residenciales especializadas". En 2024 había 41 plazas de urgencia y media estancia y en 2025 esta cifra aumentó hasta las 92. Además, hay un total de 71 plazas en pisos de autonomía. En 2025 se creó un segundo Centro Municipal de Urgencias (CMAU) con 20 plazas adicionales.Todas estas ampliaciones y mejoras se engloban en la medida Barcelona para la erradicación de violencias machistas (2025-2030) del Ayuntamiento, que quiere ser una "estrategia integral que plantea políticas con el objetivo de prevenir, detectar, atender, reparar y erradicar la violencia machista en todas sus formas, con acciones coordinadas entre administración pública y entidades sociales".
Barcelona amplía la atención a víctimas de violencia machista pero las trabajadoras alertan sobre la saturación del servicio
El nuevo centro SARA se ubicará en el Eixample, se unirá al que ya existe en Nou Barris desde 2014 y conlleva un incremento de la plantilla del servicio.






