El proceso de respirar es algo que hacemos de forma automática e inconsciente. Si tenemos miedo, la respiración se acelera y, si sentimos nervios, se vuelve irregular. Hacer un uso consciente de ella mediante la práctica de ejercicios dirigidos puede, según expertos en psicología, conducir naturalmente tanto a la relajación como a la activación de energía mental y corporal. Pero además, existen otros tipos de trabajos con la respiración que conducen a otros estados como la alteración de la conciencia, por la que la experiencia de la realidad, del cuerpo y del tiempo cambia. ¿Cuál es este tipo de respiración, para qué sirve y en qué consiste esta técnica? En el informe del pasado 3 de abril de la organización internacional Global Wellness Institute (GWI, por sus siglas en inglés) se exponen las últimas tendencias de bienestar 2026 encabezadas por técnicas como el breathwork, y desarrolla de forma explícita esta práctica para explorar la conciencia, el autoconocimiento y el uso de la respiración para modificar estados fisiológicos y cognitivos. Hay además un tipo de breathwork denominado holotrópico que está pasando de las prácticas alternativas a un campo más respaldado por la ciencia, la neurociencia y la fisiología. Sobre sus beneficios y por qué se ha vuelto tan popular en la industria del bienestar, la psicóloga clínica Aída López Gómez, cofundadora del centro privado de psicología Bangardia, asegura: “Es difícil definir la respiración consciente como una tendencia de bienestar, porque existen muchas técnicas y protocolos diferentes de respiración consciente que se utilizan, como el mindfulness, por ejemplo”. Para la también experta en técnicas de meditación y psicoterapia, la respiración es un ancla poderosa para personas que refieren problemas de ansiedad o malestar emocional: “La respiración en psicología funciona activando puntos de inervación en el sistema nervioso parasimpático —el de la calma—, siendo el mayor de los puntos el diafragma”, indica. Pero el breathwork es otra cosa. Desde el punto de vista de la psicología, este trabajo de respiración consciente modifica el estado de conciencia a través de la respiración al controlar el ritmo y la profundidad de la respiración —lo que altera la proporción de oxígeno y dióxido de carbono en sangre—. “Desde fuera puede entenderse como una forma de ‘acceder a lo profundo’, pero clínicamente lo que ocurre es que en ese estado pueden emerger contenidos emocionales, aunque no signifique necesariamente que se están comprendiendo o elaborando esos contenidos”, desarrolla Sandra Ribeiro, psicóloga clínica y directora del centro de psicología Sandra Ribeiro. “Más que una técnica de análisis psicológico, se considera una práctica experiencial que puede tener efectos intensos y que conviene contextualizar bien”, analiza. La respiración circular conectada por la bocaUn estudio publicado en junio de 2025 en la revista científica Medical Sciences, titulado Técnicas de respiración para la salud mental: ¿importa elegir una técnica específica?, desarrolla cómo las personas pueden ser identificadas únicamente por su patrón respiratorio, patrones correlacionados con indicadores de la salud física y mental. En dicha investigación se expone cómo algunas formas de breathwork, y especialmente las de alta ventilación o respiración circular y conectada, pueden inducir experiencias tipo “psicodélicas” o muy intensas, cambios en la percepción del yo, sensaciones de “unidad” o disolución del ego, unos fenómenos emocionales y perceptivos fuertes. El psiquiatra y médico científico checo Stanislav Grof fue pionero en los años sesenta en abrir una línea de pensamiento que conectó psiquiatría y espiritualidad en una experiencia subjetiva profunda, y creó el llamado holotropic breathwork. “Realizar una sesión de respiración chamánica que induce a estados holotrópicos suele responder a una búsqueda de desbloqueo y claridad que difícilmente se alcanza con el pensamiento racional. Es una herramienta útil si sientes que estás atascado emocionalmente o si buscas claridad o una experiencia introspectiva potente”, cuenta el facilitador de breathwork y también chef Abel Jalal, quien participa desde 2022 en el Festival of Consciousness (FOC), celebrado en Barcelona. Según la citada investigación, la respiración rápida, profunda y sin pausas puede cambiar la actividad cerebral. Y, en ciertos casos, las personas reportan experiencias similares a las de sustancias psicodélicas. “Es importante saber que cada sesión es única; lo que experimentas un día puede ser totalmente distinto al siguiente”, comenta Jalal. “Al realizar una sesión de respiración chamánica, puedes esperar una experiencia que se divide en tres planos: físico, emocional y mental. En el plano físico se puede sentir hormigueo o vibración, tetanias o cambios de temperatura y sensación de flotabilidad, pero todo ello desaparece al normalizar la respiración”, describe. “En cuanto a las emociones, esta respiración actúa como una llave que abre el inconsciente y pueden darse catarsis como gritos, llanto espontáneo o risa incontrolable. También paz profunda, amor incondicional y perdón hacia uno mismo o hacia otros y resolución de conflictos. La sensación de que un problema que te agobiaba de repente ya no tiene peso sobre ti. Y en cuanto a los estados mentales, puede ser común ver colores, formas geométricas o escenas que parecen sueños (similares a los viajes chamánicos tradicionales) o recibir respuestas o ideas creativas de forma muy nítida”, asegura.El informe de tendencias 2026 del GWI expone que la respiración consciente que accede a estados alterados de conciencia ya está incluida dentro de las macrotendencias wellness actuales; sin embargo, el discurso dominante lo está reencuadrando en términos de neurociencia, regulación del sistema nervioso y optimización humana. En este contexto, The Breath Act es un tipo de respiración que combina sonido y el trabajo somático y neurociencia aplicada. “Todos estos elementos permiten a los participantes vivir experiencias de transformación muy profundas. Combinamos ciencia y conciencia. A través de esta integración, el método facilita una conexión profunda con el ser y permite desbloquear emociones, patrones emocionales y mentales, generando un cambio duradero y una mayor presencia en la vida cotidiana”, cuenta Marta Planells, coach experta en breathwork y cofundadora en The Breath Act, una escuela que usa la respiración consciente con el fin de una transformación profunda. “Estos estados no son simples momentos de relajación, sino experiencias transformadoras en las que la persona puede conectar con niveles profundos de su ser. Durante estos estados, se abren posibilidades de liberar emociones reprimidas, romper patrones limitantes y ganar claridad sobre temas importantes de la vida. Cuando llegamos a estos estados, llegamos a una profundidad que va más allá de lo mental, permitiendo que el cuerpo y el subconsciente se expresen y se liberen de una forma única y sanadora”, explica Planells.
El método ‘breathwork’: ¿experiencia psicodélica o vía de transformación personal?
La respiración rápida, profunda y sin pausas, incluida dentro de las macrotendencias ‘wellness’ actuales, puede cambiar la actividad cerebral y tener efectos físicos, emocionales y mentales intensos que conviene contextualizar










