El fin de semana, este lugar se distinguió de otros negocios de Guadalajara porque ningún juego fue transmitido, transcurrió sin gritos, ni porras, ni aficionados. El bar dijo no a los altos cobros de la transmisión deportiva.

Por Priscila Hernández Flores

“No vamos a transmitir ningún partido”, esa fue la conclusión a la que llegó Pedro Quintero, propietario del Bar Rojo Pete, al confirmar que los costos por la transmisión de los partidos eran excesivos. Desde que inició el evento deportivo, los televisores de su negocio están apagados y cuando llegan a encenderlos es para ver videos musicales.

Ahí no hay narraciones futboleras con mensajes que buscan vender algún producto de los patrocinadores. En ese sitio no tienen banderitas como las que cuelgan en varios negocios del centro de la ciudad cercanas al Fan Festival Guadalajara 2026. Ni decoración, ni partidos ni aficionados gritando por los goles de algún equipo. Nada de fútbol en un bar ubicado en una de las sedes mundialistas.

Este bar intentó vivir el ambiente del evento deportivo, pero al investigar los costos que tendría ver los partidos, su propietario decidió no transmitir ninguno. En sus redes sociales lanzó el mensaje avisando que; “En Rojo Pete nos declaramos zona libre de Fif@. Nos declaramos antimundialistas”.