Actualizado Martes,
junio
00:22Un grave incidente de seguridad vial ha sobresaltado a los conductores que circulaban por el suroeste de Madrid este pasado fin de semana. Durante la tarde del domingo, la tranquilidad de la operaci�n retorno se vio truncada en un punto cr�tico de la red viaria madrile�a: las inmediaciones de las obras de la A-5, en el distrito de Latina. La presencia de un peat�n en plena calzada oblig� a realizar maniobras de emergencia para evitar una tragedia en una zona ya de por s� congestionada por las restricciones de tr�fico.Los hechos ocurrieron cuando un individuo de raza negra caminaba entre los veh�culos en medio de la calzada entre las obras de la A-5. La escena, captada por algunos conductores y testigos presenciales, mostraba a un var�n que, lejos de intentar cruzar de forma r�pida, deambula por el asfalto agitando sus brazos y tambale�ndose.Esta actitud err�tica gener� una situaci�n de peligro extremo, ya que la visibilidad y el espacio de maniobra en este tramo se encuentran reducidos debido a la se�alizaci�n y los desv�os provisionales por el soterramiento de la v�a. Ante la inesperada aparici�n del peat�n, el flujo circulatorio se vio gravemente alterado.Los coches se vieron obligados a frenar para evitar atropellarle mientras el hombre continuaba su avance por el asfalto sin rumbo fijo. El riesgo de una colisi�n m�ltiple o de un alcance trasero fue real durante los minutos que dur� el incidente, especialmente debido a que muchos veh�culos circulaban por carriles provisionales estrechados por las obras.Tras recibir el aviso a trav�s de los servicios de emergencia, patrullas de la Polic�a Municipal de Madrid se desplazaron de inmediato hasta el distrito de Latina. Al llegar al lugar, los agentes tuvieron que sacar al hombre para impedir que pudiera ser arrollado. La r�pida actuaci�n de los servicios de seguridad evit� que el suceso terminara en un accidente de consecuencias fatales, dada la inestabilidad que presentaba el sujeto en una zona de alta densidad de tr�fico.SucesosArt�culos Luis F. Dur�nArt�culos EL MUNDO








