De niño, Alireza Beiranvand no tenía una casa y tuvo que combinar su carrera deportiva con trabajos de lavacoches y barrendero. Ahora, tras años de esfuerzo, se encuentra a punto de disputar su tercera Copa Mundial con Irán.

El guardameta de los persas nació el 21 de septiembre de 1992 en Sarab-e Yas, Lorestán. Se crió en el seno de una familia de la etnia lak, caracterizada por su estilo de vida nómada como pastores en el suroeste de Irán.

Te puede interesar: EU considera “terroristas” a futbolistas de Irán, afirma embajadorPor esta razón, tuvo que seguir las tradiciones de sus ancestros y cuidar animales mientras viajaba de comunidad en comunidad. Mientras tanto, en sus ratos libres, encontraba diversión detrás de un balón, algo con lo que su padre no estaba de acuerdo.

Cuando llegó a la adolescencia, su familia decidió finalmente establecerse. Sin embargo, Beiranvand optó por escaparse de su casa para perseguir el sueño de convertirse en futbolista profesional; pidió dinero prestado y compró un boleto de autobús con destino a Teherán, la capital de Irán.

En su camino se encontró con Hossein Feiz, un entrenador que le ofreció una prueba en su equipo a cambio de 200,000 tomanes, pero él no tenía ese dinero ni la posibilidad de pagar un alquiler. Por este motivo, tuvo que dormir en la calle, incluso en las afueras de las instalaciones del club.