Conviene reconocerlas

“Lo recuerdo perfectamente. Era estudiante y hacía prácticas con delincuentes sexuales en libertad condicional. Un hombre aprovechó una sesión de terapia para explicarme en detalle cómo elegía a sus víctimas y sugerir que yo podía ser la siguiente. Nunca lo he olvidado”. Aquella experiencia le impactó, y orientó su carrera hacia el estudio de las per­sonalidades oscuras: psicópatas, narcisistas y manipuladores. En Personas vene­nosas (Grijalbo) explica que estos rasgos existen en distintos grados y aparecen en todos los ámbitos de la sociedad: entre delincuentes, directivos y políticos sobre todo, pero también dentro de las familias. Son una minoría, pero pueden causar un daño desproporcionado gracias a su capacidad para manipular, su frialdad emocional y una llamativa indiferencia hacia el sufrimiento ajeno.¿Estudia la verdad?

Estudio cómo mentimos, cómo detectamos las mentiras y por qué casi siempre creemos lo que nos dicen.

¿Y a qué conclusión ha llegado?

Que la mayoría decimos la verdad la mayor parte del tiempo. Son muy pocas las personas que mienten constantemente.