Las cosas no son como empiezan, sino como acaban. Y hasta aqu� la �nica obviedad que puede ayudar m�nimamente a sobrellevar el fiasco, gigante, del estreno de Espa�a en este Mundial. Volvi� la selecci�n a estrellarse contra un muro, a jugar en horizontal y a no encontrar soluciones ante un equipo hundido. Volvi� a tiempos aparentemente olvidados desde 2022, cuando aquella eliminaci�n contra Marruecos supuso la culminaci�n de un modelo agotado. Volvi� Espa�a a ser una desesperaci�n, un lamento, un quiero y no puedo ante un rival muy inferior, en este caso Cabo Verde, que se atrincher� y esper� a que pasaran los minutos mientras la gran candidata se daba cabezazos contra la pared una vez y otra, y otra, y otra m�s, hasta hacerse da�o. [Narraci�n y estad�sticas (0-0)].Espa�a es una de las favoritas, y lo sigue siendo, para ganar, pero este susto en el estreno ha de servirle para revisarse a s� misma. Probablemente sin histerias, pues tuvo opciones, c�mo no, de llevarse el partido, pero s� con un sentido cr�tico que los �xitos han podido diluir por el camino. Le falt� precisi�n, le falt� imaginaci�n, le falt� un plan B, ese famoso plan B que ha tra�do De la Fuente y que no solvent� un estreno decepcionante, le falt� tambi�n mala leche... Le falt�, en fin, un poco de todo, y mal har�a en esconderse detr�s de que un gol lo hubiera cambiado todo. Seguramente s� lo hubiese cambiado todo, pero no hubo gol. Y son las certezas las que mandan. Sin gol, no hay (casi) nada m�s.El primer partido de un torneo como este siempre es dif�cil. Las m�s de dos semanas previas de concentraci�n se hacen largas, las expectativas, el simple hecho de hablar sobre ellas, va haciendo el efecto de una gota malaya en el interior del futbolista, que termina por tener un sentimiento contradictorio a trav�s del cual experimenta el deseo de comenzar y el miedo a lo que suceder�. Por eso el debut tiene un significado especial, y aunque no siempre avanza lo que vendr� despu�s (basta volver a Sud�frica 2010) s� establece un punto de partida. Y el de este lunes no ha sido bueno.El de Espa�a fue la incomodidad. Cabo Verde anunci� en la previa que ser�a un equipo valiente, pero era mentira. Como no pod�a ser de otro modo vistas las diferencias, abismales, con Espa�a, decidi� meterse atr�s, arremolinarse alrededor de su portero e ir tapando v�as de agua mientras le durase el ox�geno. Lo de pasar del centro del campo era ya demasiado pedir para una selecci�n tan diminuta en el panorama internacional que poco m�s puede ofrecer que el entusiasmo y el sacrificio.Ante todo esto compareci� Espa�a algo nerviosa, con Gavi como la �nica novedad en el once. Desplaz� el jugador del Bar�a a Alex Baena, a quien seg�n van pasando las oportunidades se le va agotando el cr�dito concedido en virtud de su inmensa calidad. M�s all� de nombres, Espa�a no supo enfrentarse al muro hasta el �ltimo cuarto de hora de la primera parte. Es m�s, se vio al equipo algo tenso, con conversaciones entre Pedri y Rodri sobre qui�n y c�mo deb�a saltar a la presi�n, o llamadas de atenci�n de Unai Sim�n para que el equipo se juntase visto que no estaban ajustando bien las marcas. El grupo tuvo que reorganizarse m�nimamente en la pausa de hidrataci�n, un esperpento silbado por el p�blico que entend�a, como todo el mundo, que no hac�a falta. Dentro del estadio, cerrado, hab�a unos agradables 20 o 22 grados que hac�an innecesario este tiempo muerto institucionalizado.Cubars� no llega a rematar un bal�n en la �ltima jugada del partido.ROBERTO SCHMIDTAFPEl caso es que el par�ntesis sirvi� para que Espa�a espabilara un poco. A lomos de Cucurella, el hombre del partido desde mucho antes de comenzar, termin� acumulando un pu�adito opciones claras de gol que no lo fueron, bien de milagro bien por culpa de Vozinha, el portero de Cabo Verde, que juega en el Chaves de la segunda divisi�n portuguesa y que termin� como MVP del partido. Ferran la estrell� en el larguero a pase del nuevo lateral izquierdo del Madrid y, en el rebote, Pedri vio c�mo el guardameta le sacaba un buen disparo. Ferran, al borde del descanso, y Laporte, en un c�rner, estuvieron a punto de desnivelar el marcador, que era lo �nico que pod�a desliar la madeja. Fueron, estas s�, opciones muy claras. Pero no hubo gol.Semejantes atascos tienen poca soluci�n. El uno contra uno, del que Espa�a carece sin Lamine y Nico, el baj�n f�sico de Cabo Verde, que al descanso ni se intu�a, o acelerar el ritmo de la pelota y mover al oponente de un lado para otro. Eso fue lo que intent� Espa�a a la vuelta del descanso, pero no hubo manera. Sin el impulso del final de la primera parte, sin ocasiones, Espa�a volvi� a ese balanceo insoportable de un lado para otro, al ritmo cansino de la pelota, a los pases a cero por hora, a la intrascendencia.De la Fuente esper� hasta el tiempo muerto para mover el cotarro y hacer lo que todo el mundo estaba esperando. Si Lamine estaba para jugar, como se hab�a dicho, no hab�a m�s tiempo que perder. El futbolista m�s desequilibrante del equipo deb�a estar en el campo para desatascar aquello. Entr�, y junto a �l Mikel Merino, en lugar de Fabi�n y de Gavi. Quedaban 20 minutos para arreglar el desaguisado. �Y qu� pas�?Para empezar, que el p�blico se puso a chillar todo lo que no hab�a chillado hasta ese momento cada vez que el chico tocaba la pelota. Para seguir, que el seleccionador de Cabo Verde quit� al lateral izquierdo, con tarjeta amarilla, al que empez� a retar Lamine una y otra vez. Si Espa�a ya estaba volcada encima de su rival, la entrada del extremo termin� de hacer aquello un front�n. Un front�n tan disparatado que Rodri estaba de extremo izquierdo, Laporte de delantero centro, Ferran aparec�a y desaparec�a, m�s bien lo segundo, a cada rato... Pero ni una opci�n m�s de gol, nada que llevarse a la boca. Entr� Olmo, pero tampoco cambi� nada. Lamine lo intent�, pero claro, los milagros han de esperar.