Actualizado Lunes,
junio
20:29La selecci�n espa�ola ha iniciado su andadura en la Copa del Mundo con un resultado inesperado que ha encendido las alarmas en el entorno de la Roja. En un partido marcado por el dominio est�ril y la falta de pegada, el conjunto nacional no pudo pasar del empate ante un rival te�ricamente muy asequible. Las cosas no son como empiezan, sino como acaban, reza el dicho popular, pero lo cierto es que el fiasco, gigante, del estreno de Espa�a en este Mundial ha dejado un poso de preocupaci�n en la afici�n. Desde el pitido inicial, el guion del encuentro fue mon�tono y desesperante para los intereses espa�oles.A pesar de que Espa�a ha dominado por completo el partido, la posesi�n no se tradujo en ocasiones claras de gol. El equipo volvi� a caer en vicios del pasado, estrell�ndose contra un planteamiento ultradefensivo. Volvi� Espa�a a ser una desesperaci�n, un lamento, un quiero y no puedo ante un rival muy inferior, como fue el caso de la selecci�n caboverdiana. Aunque Cabo Verde anunci� en la previa que ser�a un equipo valiente, pero era mentira, la realidad es que el equipo africano decidi� arremolinarse alrededor de su portero e ir tapando v�as de agua mientras le durase el ox�geno.En este escenario, la figura del guardameta Vozinha emergi� como un gigante, realizando intervenciones de m�rito que, sumadas al gran trabajo defensivo de la defensa de Cabo Verde, impidieron que los de Luis de la Fuente sumaran su primera victoria. La gesti�n del partido por parte del cuerpo t�cnico tambi�n ha quedado bajo la lupa. Con Gavi como �nica novedad en un once donde Alex Baena parece haber perdido cr�dito, el equipo mostr� signos de nerviosismo y falta de ajuste en la presi�n. La cr�tica es clara: a la selecci�n le falt� imaginaci�n, le falt� un plan B, ese famoso plan B que ha tra�do De la Fuente y que ayer no solvent� un estreno decepcionante. La impotencia ofensiva fue la nota dominante durante los noventa minutos. El equipo abus� del juego horizontal y fue incapaz de romper las l�neas de un rival hundido en su propia �rea. Como bien se�ala la cr�nica del encuentro, sin gol, no hay (casi) nada m�s, y las certezas matem�ticas son las que mandan en un torneo de esta exigencia. Pese al varapalo, no todo est� perdido. Hist�ricamente, Espa�a ya sabe lo que es empezar mal un gran torneo y terminar tocando la gloria, como ocurri� en 2010. Este debut s� establece un punto de partida que obliga a una revisi�n profunda. Espa�a es una de las favoritas, y lo sigue siendo, para ganar, pero este susto en el estreno ha de servirle para revisarse a s� misma sin caer en el histerismo, pero manteniendo un sentido cr�tico necesario para avanzar. El camino hacia el t�tulo se ha vuelto m�s angosto, pero la calidad del grupo invita a pensar que este tropiezo puede ser el revulsivo definitivo para lo que resta de competici�n.Mundial 2026Art�culos EL MUNDO











