El G-7 de Évian-les-Bains (Francia) ha empezado este lunes marcado —y aliviado— por la noticia del acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Pero los primeros compases de la cita arrojaron noticias también en otro frente conflictivo que propaga tensiones a gran escala: la guerra de Rusia contra Ucrania. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado en Évian haber hablado el domingo con sus homólogos de ambos países y ha mostrado cierto optimismo ante la perspectiva de diálogo.“Tuvimos una conversación muy buena ayer con el presidente Zelenski y con el presidente Putin”, dijo Trump en declaraciones al margen de un encuentro bilateral con el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, en Évian. “Veo que quizás podemos hacer algo ahí, realmente lo creo. Creo que ambos están abiertos a ello. Ahora que esto [Irán] está terminado, nos centraremos en aquello, a ver si logramos calmarlo. Mueren 25.000 personas al mes, sobre todo soldados. No debería suceder. Pero tuve dos conversaciones muy buenas ayer. Hablaremos de ello”, remachó.Trump lideró un polémico intento de parar la guerra en 2025, marcado por posiciones duras con Ucrania —incluido el corte de toda ayuda y gestos políticos muy perjudiciales— y bastante favorables para Rusia. Trump sacó a Vladímir Putin de la situación de marginación en la que se encontraba recibiéndole en Alaska, en un proceso en el que realmente no se hizo ningún progreso y fue, según muchos analistas, una jugada del Kremlin que dio a entender una disposición negociadora que realmente no existía, solo para obtener la benevolencia de Washington. Si bien no hay elementos para considerar que el criterio y la agudeza de juicio de Trump han cambiado, las circunstancias subyacentes sí lo han hecho.“Ucrania está manteniendo la línea del frente e incluso recuperando parcialmente territorio”, dijo la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en una conferencia de prensa. “Ha desarrollado la capacidad de atacar objetivos estratégicos en lo profundo de Rusia. Se ha convertido en uno de los principales productores mundiales de equipamiento militar de vanguardia. Por otro lado, Rusia está sintiendo la tensión y la presión. La economía de guerra de Putin nunca había estado tan debilitada”, dijo Von der Leyen.“La unidad y la determinación del G7 son esenciales para contribuir a poner fin a esta guerra y alcanzar una paz justa y duradera”, consideró el presidente del Consejo Europeo, António Costa. “Hoy damos un paso histórico hacia el futuro de Ucrania dentro de la Unión Europea al abrir negociaciones formales para su adhesión. Esta decisión constituye un reconocimiento de las notables reformas que Ucrania ha llevado a cabo en circunstancias extraordinariamente difíciles. Rusia debe comprender que el tiempo no juega a su favor”, dijo Costa.El propio presidente ucranio, Volodímir Zelenski, participará en la cumbre de Évian como invitado. Está prevista una sesión conjunta del grupo con el mandatario ucranio. Los miembros europeos del G-7, sin duda, intentarán convencer a Washington de que es momento de sostener la presión sobre Putin y convencer finalmente a Putin, como dice Costa, de que el tiempo no juega en su favor y conviene que negocie una paz que no sea una total subyugación.No obstante, la unidad a la que exhorta Costa es difícil de alcanzar. En el tema de Ucrania y en otros, el G-7 muestra grandes fracturas internas. Si la desconfianza entre Washington y varios de sus tradicionales aliados ocupa el primer plano, en segundo plano se nota la discrepancia acerca de cómo afrontar uno de los temas clave de nuestro tiempo —y de esta cumbre—: los desequilibrios económicos vinculados con las enormes capacidades productivas chinas, que exportan mucho también a base de grandes subsidios mientras consumen poco, generando un fuerte desajuste de balanzas comerciales. El tema preocupa profundamente porque tiene el potencial de deprimir la capacidad industrial occidental, abrumada por una competencia avasalladora, con la perspectiva de generar una ulterior desindustrialización, incluida en áreas muy estratégicas.El asunto es muy espinoso, y se perciben entre los socios del G-7, incluido entre el grupo de miembros europeos, sensibilidades diferentes.Otro ámbito relevante de la cumbre es el que tiene que ver con el desarrollo de la IA. La presidencia francesa ha invitado a varios líderes de grandes compañías del sector, y se espera la presencia de figuras como Sam Altman (Open AI) o Demis Hassabis (Google Deep Mind).
Trump muestra optimismo sobre la guerra en Ucrania tras hablar con Putin y Zelenski
El mandatario manifiesta en el G-7 su intención de concentrarse de nuevo en el conflicto desatado con Rusia
Trump declara optimismo sobre diálogo Ucrania-Rusia tras hablar con Putin y Zelenski, citando 25.000 muertes militares mensuales. Mientras Ucrania recupera territorio y la economía de guerra rusa se debilita, adhesión a UE reduce incertidumbre para inversiones tecnológicas europeas.










