¿Quién se hubiera imaginado a estas alturas de la película a Novak Djokovic ondeando la bandera a cuadros en la meta de Montmeló? ¿Y a Carlos Alcaraz contoneándose en La Casita de Bad Bunny? ¿Serena Williams compitiendo (oficialmente) en 2026, a sus 44 años y como doblista? ¿Y qué demonios hace Jannik Sinner peloteando con Holger Rune sobre pista dura en vez de hierba, en Montecarlo en lugar de hacerlo sobre suelo alemán o británico, como mandan los cánones? Así nace esta última gira de hierba, siempre particular, de por sí sorprendente y todavía más en medio de esta atmósfera extraña que envuelve el circuito desde que los protagonistas desembarcasen hace menos de un mes en Roland Garros. Allí, en París, una campanada tras otra y circunstancias inesperadas que condujeron a Sinner hacia un hospital de Milán, en busca de alguna respuesta para desentrañar el misterio de su físico: por qué falla con frecuencia y a qué se deben esos desfallecimientos. De momento, el número uno ha optado por un cambio de planes y no jugará en Halle, sino que ensayará e irrumpirá directamente en Wimbledon. Allí llegará Djokovic también entre algodones, pendiente de ese hombro que le da guerra desde marzo, y en Londres debería aparecer por primera vez el español Rafael Jódar… siempre y cuando su cuerpo se lo permita, claro. En consonancia con esta primavera de los sobresaltos, al madrileño anunció este lunes que no disputará el preparatorio de Queen’s debido a un problema muscular de última hora. “Sintiéndolo mucho, no voy a poder jugar esta semana. En los últimos entrenamientos he sentido un dolor en la zona abdominal y, tras valorarlo con especialistas, parar es la mejor decisión para poder volver a competir pronto”, precisó el tenista de Leganés, que en teoría debería haberse enfrentado este martes al peruano Ignacio Buse en su primer partido oficial sobre un terreno extremadamente complicado, el césped y sus más que exigentes códigos, a lo que se añade un estrechísimo margen para la adaptación.En un principio, en la hoja de ruta de Jódar constaba esta primera cita a la que renuncia (de categoría 500) y una segunda en Eastbourne (250), la próxima semana, pero ahora deberá concentrarse en la recuperación para poder llegar a tiempo a Wimbledon (del 29 de junio al 12 de julio). El español, de 19 años y 23º del mundo, no se ejercitó este lunes por la mañana y posteriormente confirmó su renuncia al torneo, donde trataba de aclimatarse a una superficie en la que solo ha jugado diez partidos (todos ellos como júnior). Previamente no había ofrecido ningún indicio de lesión.“No he jugado mucho en hierba, pero me estoy sintiendo muy bien. Estoy muy contento por cómo está yendo la preparación y estoy haciendo todo lo posible para que el debut vaya bien. Voy a ir partido a partido y a coger experiencia para adaptarme a esta superficie”. “En hierba, el saque y el resto son muy importantes. Mi juego se puede adaptar muy bien, pero todavía queda mucho por aprender para hacerlo lo mejor posible”, había señalado el día anterior. No es la única baja. Jaume Munar tampoco intervendrá en Queen’s debido a una infección bucal. “Uno hace planes, y la vida los deshace… Triste de perdérmelo. Sin duda, uno de mis torneos favoritos. La muela del juicio ha decidido que era buen momento para molestar. Extracción hecha…”, apuntó.
Rafa Jódar, baja en Queen’s por un dolor abdominal
El madrileño iba a disputar su primer partido en la élite sobre hierba este martes. Está inscrito también en Eastbourne y Wimbledon empieza en dos semanas








