ForosLa pregunta que deberíamos hacernos no es solo cómo llegamos más rápido, sino cómo llegamos vivos. No solo cómo reducimos presas, sino cómo reducimos riesgos. No solo cómo movemos más vehículos, sino cómo protegemos mejor a las personas EscucharPor Alberto Barquero Espinoza15 de junio 2026, 06:45 a. m.Nos molestan las presas. Nos indignan los huecos. Reclamamos por semáforos dañados. Todo eso importa. Pero debería preocuparnos igual o más que en nuestras carreteras se pierdan, cada semana, vidas que pudieron salvarse. (Shutterstock/Foto) En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Muertes en carretera: la emergencia que el país aprendió a ignorar
El problema no es de información: es de jerarquía. Lo que una sociedad trata como urgente lo mide, lo financia, lo coordina y lo evalúa. Lo que trata como tema secundario, espera. Y la seguridad vial ha esperado demasiado
Cada semana se pierden vidas en carreteras mientras la sociedad reclama por congestión, revelando normalización de riesgo. Reimaginar movilidad desde seguridad—no velocidad—demanda governance, IoT y AI en infraestructura, reorientando capex transportistas.











