El presidente de Castilla y León ya tiene oficialmente a su gabinete tres meses después de las elecciones
Los consejeros de la Junta de Castilla y León han jurado sus cargos exactamente tres meses después de las elecciones que revalidaron al PP en el poder, como desde 1987, solo que con Vox como socio imprescindible. El presidente, Alfonso Fernández Mañueco, al mando desde 2019 primero con Ciudadanos y ahora de nuevo con la extrema derecha como aliada, ha reclamado a su gabinete “rigor”, “ejemplaridad”, “transparencia”, “sentido común” y “entrega absoluta”. Los altos cargos han desfilado por el colegio de la Asunción (Valladolid), sede de la Presidencia de la Junta, y allí los miembros de Vox han marcado sus pautas en sus discursos. El titular de Cultura, Alberto Díaz Pico, ha asegurado que va a “combatir la ideologización” y se ha comprometido a que los españoles sean “los primeros”. Carlos Pollán, vicepresidente y responsable de Desregularización, ha clamado por medidas por la natalidad y convenios con países en clave antimigratoria.
El acto ha mostrado las líneas programáticas de Vox, quien ya impuso en el programa conjunto sus tesis de “prioridad nacional”, como hizo previamente en Aragón y Extremadura. Mañueco ha intervenido el primero para reivindicar que su equipo se aleje de “las atalayas de los despachos” y que actúen “a pie de calle” para calibrar las necesidades de la comunidad. “El Gobierno de Castilla y León trabajará con rigor, ejemplaridad y un compromiso absoluto con las nueve provincias, para cumplir la palabra dada y seguir mejorando la vida de las personas. Estabilidad, gestión y futuro para nuestra tierra”, ha publicado en su perfil de la red social X, antes Twitter, antes de añadir unas fotos del primer consejo de Gobierno bajo el siguiente mensaje: “Primera reunión del Consejo de Gobierno de la Junta, primeras decisiones y una idea clara: ponerse desde el minuto uno al servicio de las personas. Castilla y León avanza con determinación”.










