Han tenido que pasar casi tres meses de las elecciones autonómicas para que Castilla y León tenga un gobierno con sus consejeros nombrados. Alfonso Fernández Mañueco, presidente del Ejecutivo autonómico, ha presentado este sábado en la sede de la Presidencia a los miembros del Consejo de Gobierno fruto del pacto entre el Partido Popular y Vox. Son cuatro mujeres y siete hombres.

En el reparto de consejerías a Vox le corresponden una vicepresidencia y tres consejerías para la formación de extrema derecha que lidera Carlos Pollán, quien será vicepresidente primero y titular de la consejería de Desregulación y Familia, y siete para los 'populares', además de la vicepresidencia segunda, que ha recaído en la hasta ahora vicepresidenta Isabel Blanco y que tendrá competencias en Vivienda, Ordenación del territorio, Igualdad de oportunidades, Despoblación y Protección Civil aunque sin rango de consejería.

La continuidad de nombres, salvo los de Vox, es la tónica del nuevo Ejecutivo. El hasta ahora controvertido consejero de Medio Ambiente, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, se mantiene en el Gobierno pese a las críticas por su gestión en los incendios del año pasado, aunque pasará ahora a llevar la consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, que tendrá como competencias la relaciones con patronal y sindicatos que tanto cuestiona Vox.