Opinión¿Por qué hemos dejado perder la imaginación por el afán de narrar nuestra vida como si fuese tan importante?14.06.2026 23:01 Actualizado: 14.06.2026 23:01 Hablé en una columna de la importancia de que los jóvenes empezaran a describir, narrar y hablar con sus familiares y amigos cercanos, pues la tecnología nos estaba quitando la posibilidad de conectar con nuestro entorno, conocer o exponer nuestras emociones y, por tanto, empatizar con la sociedad que tenemos. Si bien podemos pensar que la solución está en quitar la tecnología del escenario, nos llevaremos una sorpresa al entrar en las redes sociales y darnos cuenta de que los jóvenes están narrando o replicando narrativas, pero han perdido el sentido de por qué hacerlo.Aunque parezca una contradicción, lo cierto es que, si bien hablamos a través de las redes, parece que siempre entablamos una conversación desde el yoísmo. Es decir, asumiéndonos como la única fuente de verdad y la única realidad posible. Sabemos que enfrentarnos al otro implica cuestionarnos y desmontar la burbuja de eco que nos provee seguridad. Narramos, sí, pero no para conectar, sino solo para exponernos ante un grupo que anhelamos nos valide los pensamientos que este mismo grupo ya ha engendrado. Por eso reafirmo que no estamos narrando, sino replicando y sumando a la aversión que le tenemos a la dificultad y la incomodidad.Si pasaron por la Filbo, pudieron darse cuenta de que las dinámicas del mercado editorial están plagadas de narraciones solipsistas y editoriales sedientas de clics que han bajado la guardia para lo que coronan como literatura. Muy pocas se arriesgan a esculcar más allá de los ‘tiktokers’ de moda porque prefieren llenar auditorios y vender libros que aportar a la conversación académica y artística que necesita el país. Carolina Sanín, en una videocolumna, criticó el Nobel de Literatura de 2022 otorgado a Annie Ernaux justamente porque sus libros narran unas vivencias tan individuales que se vuelven vacías para la conexión social y empática que pretende. Leemos a aquellos que vemos todos los días en redes, pero nos atrevemos muy poco a escribir algo distinto o a sorprendernos con nuevas lecturas.Narramos, sí, pero no para conectar, sino solo para exponernos ante un grupo que anhelamos nos valide los pensamientos que este mismo grupo ya ha engendradoLos autores jóvenes buscan la autoficción para la expresión literaria como si hubieran perdido la capacidad de imaginar y, cuando se atreven a crear, se decantan por universos fantásticos insulsos que cumplen con entretener, sin proponer o cuestionar. Habrá que recordar, en nuestro contexto, que la grandeza de Gabriel García Márquez no está en poner a un señor con alas en su narración, sino en burlarse de la realidad a través de un absurdo que supera el entretenimiento. ¿Hace cuánto no tenemos un autor parecido en los anaqueles? ¿Dónde están los Borges que juegan con el lenguaje y la otredad o los Cortázar que, con su extrañamiento, nos llevan a cuestionarnos cómo subir escaleras? ¿Por qué hemos dejado perder la imaginación por el afán de narrar nuestra vida como si fuese tan importante? ¿Por qué en Colombia las narraciones nunca van más allá de mostrar resiliencia?Culpo menos a los jóvenes, mucho más a las editoriales, aunque soy consciente de que están en una pugna por sobrevivir. Pero insisto en que ambas estamos apostando por el camino fácil y no por el mejor. Hay muchas historias que narrar en nuestro país, muchos puentes políticos e ideológicos que construir, pero si nos ceñimos a la individualidad o a lo que dictamina un mercado viciado, vamos a seguir perdiendo la oportunidad de que el arte sea una herramienta de transformación social y creativa. Tal vez la IA no va a acabar con la literatura, pero va a evidenciar que la mayoría nunca estuvo leyendo o escribiendo realmente porque nunca entendimos para qué lo hacíamos.ALEJANDRO HIGUERA SOTOMAYOR Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
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