Soy profesora de FP. Tras años en la empresa privada, decidí dar el salto a la docencia para transmitir mi experiencia. Después de ocho años en las aulas, tengo que reconocer que el golpe de realidad ha sido duro. Siempre que llega junio, pienso lo mismo: ¿cuándo empezamos los profesores a tener miedo de suspender al alumnado? Estamos ahogados en un mar de burocracia que parece buscar más la protección legal que educar. Ahora impera el temor a las consecuencias de un suspenso. He visto a compañeros aprobar a estudiantes solo para evitar el calvario de las reclamaciones y un desgaste emocional insoportable. Haces tu trabajo con el mayor rigor posible, pero si la calificación no coincide con las expectativas del alumnado, el docente pasa de evaluar a ser evaluado. ¿Estamos inflando las notas para comprar nuestra tranquilidad? ¿Hasta dónde va a llegar esta devaluación del sistema educativo? Y lo que más me preocupa: ¿qué profesionales estamos preparando para el futuro?Encarni Esteban García. Huércal de Almería (Almería)Aquellos estudiantesHace 10 años, escribí una carta a este periódico pidiendo que pudiéramos seguir y conocer la trayectoria de quienes habían sacado un 14 en la Selectividad, entre ellos ese magnífico alumno que entonces era Jaime Redondo Yuste. Gracias por el artículo que ahora han publicado y por que podamos saber qué ha sido de él y de todos los demás. Un grande y un ejemplo.Amparo Ramos. Madrid“Prioridad nacional”María huyó de Siria con 13 años. Llegó a Bélgica como menor no acompañada, de esas que Vox ve tan peligrosas. Estudió en un colegio flamenco y aprendió holandés. Cuando pudo, solicitó el reagrupamiento familiar. Un año después, logró reunirse con su madre y su hermano. Ansiaban reiniciar sus vidas, pero su madre enfermó de ELA. Así les conocí en mi consulta: María, mucho más madura de lo que le correspondería a sus 16 años; su hermano Omar, y su madre, Hanna, en silla de ruedas, pero con una mirada llena de esperanza. Cuando hablábamos de su hija, un orgullo inmenso brillaba en sus ojos. Tres meses después, Hanna falleció. Fue frustrante, pues el apoyo que podíamos darles era mucho menor del que podríamos haberles ofrecido de ser belgas (la “prioridad nacional”). Omar y María se han quedado para buscar esa vida mejor que su madre deseaba. ¿Quién puede pensar que no se la merecen?Alicia Alonso Jiménez. Amberes (Bélgica)Dinero, humildad y cristianismoTodo el revuelo de la visita de León XIV a España hace que me cuestione si esos eventos tan ostentosos predican la humildad que inculca el cristianismo. Tener fe no debe confundirse con venerar lo material. La vida espiritual dista mucho de la imagen que se sigue proyectando y que compramos como cualquier otro producto de las redes sociales. Creer en algo que dé rumbo a tu vida no debe ser otro símbolo neoliberal más. La religión sigue siendo el opio del pueblo, y ahora conduce Ferraris.María Ortega Martínez. La Cala del Moral (Málaga)
El miedo del profesor al suspenso
Las lectoras escriben sobre la calificación de los estudiantes, la Selectividad, la acogida a los refugiados y la visita del Papa
Docentes españoles inflan notas para evitar reclamaciones legales, reemplazando evaluación rigurosa por gestión del riesgo administrativo. Esto erosiona la calidad de talentes que ingresan al mercado tech, donde las lagunas de competencias fundamentales se vuelven críticas.










