Entre cábalas, banderas, bufandas, caras pintadas, silbatos y fiesta se vive este domingo, 14 de junio, en las calles de Quito. Carros con banderas en las ventanas y retrovisores, las personas vistiendo la amarilla, azul y roja con el escudo ecuatoriano en el pecho; ese es el panorama de esta jornada futbolera.En las casas se percibe el ambiente del Mundial. Más de uno tiene colgada una bandera y la música del “Sí se puede” se escucha a lo lejos. Quienes creyeron en Iván Kaviedes en 2002 y en Carlos Tenorio en 2006 mantienen la misma ilusión por Moisés Caicedo y los diez guerreros más que saltarán a la cancha de Filadelfia para enfrentarse a Costa de Marfil en el primer partido del grupo E.La Pradera, epicentro de la fiestaVarios puntos de Quito empiezan a llenarse de gente conforme se acerca la hora del partido. La Pradera, en el norte, es uno de esos espacios escogidos. Denominada la nueva zona rosa de la capital, centenares de aficionados llegan en familia, con amigos o en pareja para alentar por Ecuador.Publicidad“Esta selección es una camada muy buena para disputar este Mundial, por eso hemos clasificado. Con toda la garra esperamos que la Selección haga un buen papel”, dice Jimmy Haro.En el sector se oferta una gran cantidad de opciones gastronómicas. Empanadas, sushi, bolones, arepas, hamburguesas, tacos, burritos, hot dogs, crepes de dulce y de sal, sumados a la cocina mexicana, son parte de la oferta de los comerciantes, quienes también tienen sus estands decorados con letras y colores de la Selección.La expectativa es grande. Quienes gustan del fútbol y quienes no tienen firme la esperanza de que Ecuador gane el partido y confían en que el resultado será favorable. En uno de los espacios de la plaza, Diego Álvarez, junto con su familia, busca observar la previa del partido y expresa su pálpito para este.PublicidadPublicidad“Estoy supernervioso, pero confío en la Selección, en que vamos a sacar los tres puntos, vamos a ganar”, comenta Álvarez.En La Pradera confluyen restaurantes de diversas nacionalidades. Las comidas colombianas, mexicanas y japonesas también forman parte de este lugar tradicional y sus encargados, en pro de unirse a la fiesta, habían decorado sus puestos en alusión a la selección de Ecuador.El espíritu de la Tri y la pasión en los hogaresTodos están con la Tri. Unos muestran su nerviosismo, se comen las uñas, y otros toman una cerveza con total tranquilidad hasta esperar el pitido inicial. Pero, tal como decía Édison Méndez, jugador histórico de la selección ecuatoriana de fútbol, el chip cambió.Hoy el pueblo ecuatoriano luce con orgullo los colores identificativos y en la espalda pesan nombres como Willian Pacho, Piero Hincapié, Moisés Caicedo, Hernán Galíndez y demás.Es el caso de Daniel Ortiz y su familia, quienes en casa prepararon un escenario alusivo al evento y hasta la figura del niño Jesús tenía su respectivo uniforme. Camiseta y pantaloneta de colores amarillo y azul, con vivos rojos, estaban en la imagen religiosa, que —según Daniel— era la encargada de los milagros futboleros.“Es ahora o nunca y, bueno, de cábalas somos muy futboleros y él es el que siempre nos hace los milagros y, pues, hemos decidido vestirle del país que nos une a todos, porque yo sé que con la ayuda de él vamos a ganar”, concluye Ortiz. (I)Publicidad