26 de junio, 2026 - 08h05La victoria de Ecuador sobre Alemania desató una celebración inédita en Guayaquil. El triunfo por 2-1 no solo significó la primera vez que la Tricolor derrotaba a un campeón del mundo, sino también la clasificación a la siguiente fase, un logro que miles de aficionados festejaron como si se tratara de un título.En familia, con amigos o junto a vecinos del barrio, los festejos se extendieron hasta la medianoche en distintos sectores de la ciudad.El principal punto de concentración fue la avenida 9 de Octubre, en el centro de Guayaquil, que se tiñó de amarillo. Cientos de hinchas llegaron con banderas, camisetas, vuvuzelas y tambores para celebrar una de las victorias más importantes en la historia de la selección ecuatoriana.PublicidadLa euforia era evidente. Los cánticos, abrazos y gritos de “¡Sí se pudo!” se mezclaban con el sonido de las bocinas de los vehículos. Para muchos aficionados, se trató de uno de los triunfos más memorables de la Tricolor.Pasadas las 20:00, la avenida 9 de Octubre continuaba repleta de personas. Agentes de la Policía Nacional permanecieron en el sector para mantener el orden y controlar algunos incidentes derivados de la euforia.Otro de los puntos donde se concentraron los aficionados fue la avenida Víctor Emilio Estrada, en Urdesa. Allí, cientos de personas ocuparon las aceras y parte de la calzada para prolongar la celebración.PublicidadPublicidadCada vez que el semáforo detenía el tránsito, grupos de hinchas descendían a la vía para cantar, bailar y ondear la bandera ecuatoriana. Los conductores respondían haciendo sonar las bocinas en señal de apoyo.Uno de los momentos más llamativos ocurrió cuando una réplica gigante de la Copa del Mundo apareció en el lugar, despertando aún más entusiasmo entre los asistentes. Incluso hubo quienes entonaron el Himno Nacional mientras otros grababan la escena con sus teléfonos celulares.“¡No se ganó a cualquiera, se le ganó a Alemania!”, repetían varios aficionados, convencidos de que el resultado marcará un antes y un después para la selección.Las imágenes más emotivas las protagonizaron decenas de niños, quienes formaron rondas y celebraron junto a sus familias. La fiesta también estuvo acompañada por juegos pirotécnicos que iluminaron el cielo de Urdesa y alimentaron el ambiente festivo.Sin embargo, la celebración también dejó algunos excesos. En medio de la euforia, varios aficionados empujaron vehículos en circulación, se subieron a buses de transporte urbano y realizaron maniobras que obligaron a la intervención de la Policía para evitar incidentes mayores. (I)