Actualizado a las 11:01h.

El sector cárnico lleva años evolucionando para adaptarse a una creciente demanda de proteína, poniendo el foco en mejorar sus procesos y avanzar hacia modelos de producción cada vez más eficientes y sostenibles. En este contexto, la digitalización, la innovación tecnológica y la optimización del impacto ambiental se han consolidado como palancas clave para seguir impulsando el desarrollo del sector.

En sostenibilidad, Clara Hernández, Directora de Medio Ambiente y Cambio Climático de Sigma Europa, sitúa el desafío en una escala que va mucho más allá de la eficiencia energética de las fábricas propias y requiere un abordaje más integral. «Tenemos que descarbonizar toda la cadena», resume Hernández, que defiende la necesidad de colaborar con todos los actores que intervienen en el proceso alimentario.

Esa estrategia se ha traducido en una hoja de ruta más exigente en Europa. Sigma ha elevado sus objetivos climáticos para alinearlos con el escenario de 1,5 grados del SBTi y trabaja con metas de reducción de emisiones en toda su cadena de valor (alcances 1, 2 y 3) con horizonte 2035. La estrategia abarca todas las fábricas del grupo en Europa, repartidas entre España, Portugal, Bélgica, Holanda, Francia y Rumanía.