DEFENSA11/11/1990 - Un joven muestra un cartel de "mili no" durante el sorteo del servicio militar (mili), en el patio del cuartel Conde Duque de Madrid - Bernardo Pérez ----PIEDEFOTO---- Manifestación contra la mili en Madrid en 1990.FOTO: BERNARDO PÉREZEn España, hace ya 25 años que el servicio militar dejó de ser obligatorio. Sin embargo, el debate público se ha reactivado en Europa tras la guerra en Ucrania y la tensión internacional creciente. ¿Cómo era el servicio militar obligatorio? Desde 1960 y hasta que en 2001 fue suspendido por el Gobierno de José María Aznar, 17 millones de hombres pasaron por él, unos 400.000 al año.Los reclutas eran todos iguales, sin privilegios, y si se negaban a serlo el Estado ponía en marcha toda su maquinaria administrativa para castigarlos.¿Es posible que vuelva? Una encuesta de 40dB para EL PAÍS apunta que un 35,2% de los españoles apoya reimplantarlo de nuevo, un 57,7% está en contra y un 7,1% no sabe.Vox es el único partido con un mayor número de votantes a favor de recuperar la mili que en contra: 58,6% de acuerdo frente al 38% en desacuerdo¿Y tiene sentido su vuelta? Los expertos no apuestan por ello, aunque reconocen que se necesitan alternativas para hacer frente a las nuevas amenazas. La inmensa mayoría de los reclutas de la mili no aprendió gran cosa durante su servicio a España y, en 2001, solo el 10% de los llamados a filas respondió a sus deberes con la patria. Inoculaba en los reclutas una concepción machista, jerarquizada y autoritaria de la nación en la que se disipaban los derechos civiles.Sin embargo, su vuelta legal es relativamente sencilla. La constitución indica que los españoles tienen el deber de defender a España y la Ley de las Fuerzas Armadas suspendió el servicio, no lo suprimió. Además, la Ley de la Carrera Militar crea la figura del “reservista obligatorio”. ©Foto: Bernardo PérezSi quieres saber más, puedes leer aquí.
25 años sin la mili: los retos de defensa en un mundo lleno de amenazas
En España, hace ya 25 años que el servicio militar dejó de ser obligatorio. Sin embargo, el debate público se ha reactivado en Europa tras la guerra e








