Días atrás, Javier Milei defendió, en un medio internacional, la actualización del modelo capitalista holandés del siglo XVII para incentivar empresas gestionadas por IA en la Argentina. Entre otras medidas, propone limitar su responsabilidad jurídica. Al trazar este paralelismo, el presidente omite una parte de la historia: aquel lucrativo modelo financiero colonial se sostuvo sobre la base de la explotación, tortura y tráfico de personas esclavizadas. El modelo adoptado por Milei para posicionar a la Argentina como un centro financiero del futuro tampoco busca el bienestar humano. Más aún, puede profundizar nuevas vías de explotación de su población. El reciente anuncio de un Gemelo Digital Social se enmarca en este proyecto –y no es exclusivo del contexto argentino. El despliegue de tecnologías en el sector público en los últimos años ha servido ampliamente para validar iniciativas destinadas a restringir derechos y acceso a servicios esenciales. Más allá de la ausencia de detalles sobre su operación, el Gemelo Digital, presentado como pionero, se basa en algunos pilares que ya son bien conocidos en procesos de digitalización de los Estados y conlleva problemas similares. El primero es la explotación intensiva de datos personales para distintos fines, vulnerando el derecho de las personas a poder definir quiénes, cómo, para qué, por qué y bajo qué condiciones utilizarán sus datos. Si bien se alega que el uso de datos facilita la toma de decisiones en materia de políticas públicas, no hay garantías de que las bases de datos no terminen en manos de fuerzas policiales, de inteligencia o de agentes privados. La lucrativa industria de datos los requiere para sostener modelos de negocios, entrenar sistemas de IA, generar perfiles de crédito, distribuir publicidad (y desinformación) electoral, entre otros usos. Las consecuencias para las personas y la sociedad son imprevisibles y pueden implicar incluso el acceso de agentes maliciosos para el fraude, la extorsión u otras formas de violencia.
El porvenir de la vigilancia
El control derivado de los esfuerzos de predicción no se da de manera uniforme.











