El régimen iraní intensificó sus esfuerzos para proteger sus reservas de uranio altamente enriquecido, apto para la fabricación de armamento nuclear. Según una investigación exclusiva publicada por CNN, basada en el testimonio de cinco fuentes familiarizadas con los servicios de inteligencia estadounidenses, Teherán derrumbó los túneles de acceso y sembró de minas explosivas las entradas de sus principales depósitos subterráneos. Esta estrategia de fortificación extrema responde al temor fundado de las autoridades iraníes ante una posible operación militar de confiscación por parte de Estados Unidos. Semanas atrás, el presidente Donald Trump había sugerido públicamente la posibilidad de ordenar a sus fuerzas especiales una incursión terrestre para apoderarse de la media tonelada de uranio casi de grado armamentístico que posee el régimen persa. Aunque el mandatario estadounidense matizó posteriormente sus declaraciones desde el Despacho Oval afirmando que “nadie se va a acercar porque está enterrado bajo una montaña”, los servicios de inteligencia detectaron el inicio inmediato de las obras de sellado y minado por parte de las fuerzas iraníes.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.















