Actualizado Viernes,

junio

12:53La ejecuci�n del cierre judicial de Vive Madrid, considerado uno de los mayores prost�bulos de la capital, provoc� este mi�rcoles por la tarde una protesta de decenas de trabajadoras sexuales en el distrito madrile�o de Tetu�n. La concentraci�n se desarroll� frente al amplio dispositivo desplegado por agentes de la Polic�a Nacional y la Guardia Civil, encargados de ejecutar la orden de precinto dictada por la Audiencia Nacional en el marco de una investigaci�n judicial.Desde primeras horas de la intervenci�n, numerosas mujeres se congregaron en las inmediaciones del establecimiento, ubicado en la calle Marqu�s de Viana, para expresar su rechazo a la clausura del local. Entre consignas como "Queremos trabajar" o "Somos libres", las manifestantes reclamaron la reapertura del negocio y defendieron su derecho a ejercer la actividad. Algunas portaban pancartas y se situaron frente a los veh�culos policiales para hacer visible su protesta y mostrar su desacuerdo con la medida adoptada por las autoridades.Durante la concentraci�n tambi�n se escucharon testimonios de trabajadoras que cuestionaron las acusaciones de explotaci�n sexual que pesan sobre los responsables del establecimiento. Varias de ellas aseguraron que desempe�aban su trabajo de manera voluntaria y rechazaron la imagen que, a su juicio, se estaba trasladando sobre la realidad del local. "Aqu� nadie est� obligado a estar", afirm� una de las participantes ante los medios de comunicaci�n presentes en la zona.Seg�n fuentes vinculadas al negocio, en Vive Madrid trabajaban alrededor de 160 prostitutas y cerca de 50 empleados dedicados a distintas tareas de gesti�n y mantenimiento. El cierre ha generado incertidumbre entre quienes depend�an econ�micamente de la actividad del establecimiento y temen perder su principal fuente de ingresos.La intervenci�n judicial ha vuelto a situar en el centro del debate p�blico la cuesti�n de la prostituci�n en Espa�a, un asunto que contin�a generando profundas divisiones pol�ticas, sociales y jur�dicas sobre su regulaci�n, las condiciones laborales de quienes la ejercen y la lucha contra posibles situaciones de explotaci�n.