SucesosLas v�ctimas, enga�adas en sus pa�ses de origen, contra�an una deuda de 10.000 euros que deb�an saldar ejerciendo la prostituci�n; eran coaccionadas mediante rituales de santer�aUna de las 11 personas arrestadas por Polic�a Nacional.Actualizado Lunes,

mayo

15:41Ten�a 15 a�os y manejaba cuatro tel�fonos m�viles al mismo tiempo. Su trabajo era atender las llamadas de los clientes interesados en algunos de los burdeles clandestinos m�s frecuentados de la capital, informarles de los precios, los servicios disponibles y las formas de pago. Al cabo del d�a pod�a llegar a recibir m�s de 100 llamadas... Pero ella no era una empleada, era una de las 11 mujeres explotadas, y ahora liberadas, en un nuevo golpe de la Polic�a Nacional contra la trata.La investigaci�n se ha saldado con 11 personas arrestadas y dos organizaciones criminales desmanteladas. �stas enga�aban a sus v�ctimas, la mayor�a de Sudam�rica, en sus pa�ses de origen prometi�ndolas un trabajo estable en Espa�a. Pero la realidad es que contra�an con estas redes una deuda de 10.000 euros que deb�an saldar ejerciendo la prostituci�n. Sus objetivos eran mujeres en situaci�n de precariedad econ�mica a las que acced�an a trav�s de p�ginas web er�ticas, donde un hombre contactaba con ellas y les ped�a fotograf�as, pasando acto seguido a regalarles los o�dos.Cuando llegaban a Madrid, todo cambiaba. Las v�ctimas eran informadas de que deb�an trabajar para ellos siguiendo a rajatabla una serie de reglas estrictas: deb�an prostituirse siete d�as a la semana en el horario que marcara la demanda de los clientes, sin posibilidad de negarse a ning�n servicio, incluidos los que se realizaban sin preservativo. Si llegaban tarde o no acud�an a trabajar, aunque estuvieran enfermas, la multa era de 100 euros.Parte de la droga incautada.P. N.Durante el tiempo que han estado operando estos burdeles clandestinos, algunas de las mujeres llegaron a quedarse embarazadas. Cuando eso ocurr�a, la organizaci�n les proporcionaba p�ldoras abortivas. Y a seguir trabajando. Respecto a las enfermedades de transmisi�n sexual, algunas han acabado contagi�ndose, teniendo que tomar un tratamiento m�dico de por vida.Asimismo, el control sobre las v�ctimas no se limitaba a las deudas y las multas econ�micas. Los cabecillas de estas redes criminales hab�an instalado c�maras de videovigilancia en los domicilios y las utilizaba para hablarles a trav�s de ellas, evitando que durmieran. Tambi�n las amenazaban y coaccionaban mediante pr�cticas de santer�a, lleg�ndose a encontrar durante los registros calaveras y figuras asociadas a la muerte. Adem�s, para mitigar sus efectos de cansancio, en ocasiones eran obligadas a consumir sustancias estupefacientes.Estos prost�bulos intentaban pasar desapercibidos en el vecindario, limitando su actividad hasta las 12 de la noche. En uno de ellos, los clientes introduc�an un c�digo en la puerta y acced�an hasta las habitaciones de las chicas. Dentro, muchos eleg�an bonos con ofertas que pod�an utilizar "sin l�mite de tiempo".La investigaci�n culmin� este pasado abril con tres entradas y registros en distintos domicilios de Madrid. En el primero se liber� a cuatro v�ctimas y se detuvo a dos personas en Madrid y una tercera en Alicante. En el segundo registro se liberaron otras cuatro mujeres. En el tercero, tres m�s, dos de ellas en situaci�n irregular en Espa�a.En total, a los 11 arrestados se les imputan los delitos de trata de seres humanos, blanqueo de capitales y organizaci�n criminal relacionada con la prostituci�n. Dos de ellos ya han ingresado en prisi�n por orden judicial.